El PP promete reformar la entidad

Las polémicas indemnizaciones desatan una tormenta política en el Banco de España

Las millonarias indemnizaciones de altos directivos de cajas que han sido intervenidas por sus problemas de liquidez han desatado una ola de indignación que recae sobre el Banco de España. Partidos políticos y sindicatos acusan al supervisor de permitir tales retribuciones y piden responsabilidades e incluso dimisiones.

El escándalo de las millonarias indemnizaciones a directivos de cajas que han recibido fondos públicos trae cola. Los ámbitos político, sindical y social muestran su indignación y critican el papel del Banco de España como supervisor en este asunto.

El candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, calificó hoy de "escandaloso" y "completamente obsceno" el cobro de estas cantidades, e indicó que no se pueden permitir situaciones como esa. Por este motivo, insistió en que hay que exigir al Banco de España que actúe si tiene instrumentos para hacerlo y, si no los tiene, habrá que facilitarle mecanismos para que en el futuro no se repitan situaciones similares.

Más allá ha ido la portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, que anunció hoy que su partido promoverá una "profunda reforma" de la institución que preside Miguel Ángel Fernández Ordónez para que sea un supervisor eficaz que garantice la transparencia y el buen gobierno de las entidades financieras, especialmente si manejan fondos públicos.

Sáenz de Santamaría apostó por reforzar los mecanismos de inspección del Banco de España, así como su función institucional y la cualificación técnica de los inspectores.

Por su parte, el diputado de Izquierda Unida en el Congreso, Gaspar Llamazares, exigió la dimisión de Ordóñez por permitir la "malversación de fondos" en las cajas "quebradas". "Debería dimitir por vergüenza torera", sentenció Llamazares, quien ha denunciado que los "miles de millones" que se han dedicado al saneamiento del sector financiero, en lugar de servir para que fluya el crédito a la economía real, se han utilizado para "recuperar y forrar a los directivos de las cajas de ahorro fracasadas".

Y todo esto, según Llamazares, se ha producido "con el beneplácito del gobernador del Banco de España y da impresión de que también con el del Gobierno". Por ello, ha solicitado al fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, que inste a la Fiscalía Anticorrupción a investigar de oficio "la posible existencia" de delitos en la actuación de ex directivos de estas cajas.

En el ámbito sindical, CC OO tildó de "escándalo" este asunto y entiende que en el Banco de España no pueden asistir "sorprendidos" a este "disparate multimillonario". El secretario general de la UGT, Cándido Méndez, pidió que Ordóñez dimita por su "irresponsabilidad". Méndez reconoció las dificultades normativas para que el gobernador deje su cargo, pero le acusó de "inmoralidad y responsabilidad a destiempo".

La Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas de Ahorro y Seguros (Adicae) considera responsable al Banco de España por "negligencias" en la supervisión de las "alarmantes" retribuciones y estima necesario que se deriven unas responsabilidades que podrían llegar hasta el gobernador, Miguel Ángel Fernández Ordoñez.

Más de 20 millones de euros

Novacaixagalicia, que desde el pasado 30 de septiembre está administrada por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y ha recibido casi 2.500 millones de euros en ayudas, ha pagado altas indemnizaciones a varios de sus directivos, superiores a los 20 millones, según la prensa. También ex directivos de la Caja Mediterráneo (CAM) habrían obtenido un retiro dorado, con 13 millones de euros en compensación después de ser destituidos.

El Banco de España se defiende e insiste en que no tiene competencias para autorizar las retribuciones o indemnizaciones de los altos directivos o consejeros de las entidades que supervisa, en tanto no afecten a la solvencia de las mismas.