El FROB los tutelará pero no dará prioridad a depurar responsabilidades

El Banco de España avala a los gestores de las cajas nacionalizadas

La polémica generada por las indemnizaciones millonarias con las que se han jubilado algunos directivos de cajas no va a afectar a la actual dirección de las tres entidades nacionalizadas por el Banco de España. El supervisor ha mostrado su respaldo total a la labor de los primeros ejecutivos de Novacaixagalicia (José María Castellano), Catalunya Caixa (Adolf Todó) y Unnim (Jordi Mestre).

En los tres casos, el desembarco del equipo gestor contó con el beneplácito del organismo encabezado por Miguel Ángel Fernández Ordóñez. Todó llegó a Caixa Catalunya en 2008 para enderezar la situación que atravesaba la entidad; Mestre accedió al cargo de director general de Unnim a comienzos de este año, mientras que Castellano se hizo con el timón de la gran caja gallega hace tan solo unas semanas. Aunque en todos los casos el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) -controlado por el Banco de España- se ha convertido en el accionista mayoritario de las entidades, el supervisor dejará que sean los citados directivos los que piloten sus respectivas entidades.

Los tres consejeros que el FROB ha designado (o designará, en el caso de Novacaixagalicia) se limitarán a controlar las actuaciones de la alta dirección, para garantizar que el fondo recupere la mayor cantidad del dinero inyectado para recapitalizar estas entidades (7.550 millones de euros). Fuentes cercanas al Banco de España indican que la función de estos consejeros "no será depurar responsabilidades del anterior equipo gestor", aunque no descartan que puedan informar al supervisor en caso de que detectaran prácticas que hubieran puesto en peligro la solvencia de la entidad.

Desde el Banco de España se destaca que la normativa actual "no permite fiscalizar el nivel de retribución de la alta dirección de las entidades financieras". Sin embargo, con la entrada en vigor de una directiva europea sobre remuneraciones (ahora en fase de consultas), el supervisor sí que podrá advertir y sancionar las malas prácticas en las remuneraciones de los gestores de un banco o una caja, especialmente en su parte variable.

Novacaixagalicia

De las tres entidades nacionalizadas, Novacaixagalicia (NCG) es la que está viviendo una auténtica convulsión tras hacerse públicas las indemnizaciones que ha cobrado el anterior equipo gestor. El exdirector general, José Luis Pego; el exdirector general adjunto, Javier García de Paredes; el exresponsable del grupo inmobiliario, Gregorio Gorriarán, y uno de los directivos al cargo de la unión de las dos cajas -Caixa Galicia y Caixanova-, Oscar Rodríguez Estrada, cobraron en conjunto más de 25 millones de euros.

La nueva cúpula de NCG Banco iniciará una auditoría interna para comprobar que las condiciones de los contratos y las indemnizaciones recibidas por los directivos que abandonaron la entidad cumplen las normas y no hay irregularidades en las mismas.

Los nuevos ejecutivos tienen intención de hacer esta revisión interna, que se encomendará al servicio propio de auditoría, con el fin de comprobar que no ha habido irregularidades. En caso de que las haya, han explicado fuentes de la entidad, se tomarán las medidas que el consejo de administración estime oportunas.

Aunque desde la antigua caja se tienen pocas esperanzas de que puedan derivarse responsabilidades administrativas o penales, sí que esperan que la presión obligue a los afectados a devolver parte de las indemnizaciones. La nueva dirección aspira a marcar diferencias con el sistema retributivo que aplicaba la caja y ha anunciado que ninguno de los nuevos ejecutivos cuenta con ningún tipo de blindaje en sus contratos.

Catalunya Caixa

En Catalunya Caixa se observa con distanciamiento el escándalo de Novacaixagalicia. En su caso, Adolf Todó desembarcó en la cúpula de la entidad en 2008 con pleno apoyo del Banco de España, por lo que, con la inyección de dinero público no se ha cuestionado la remuneración de la dirección de la entidad. Sin embargo, el anterior director general José María Loza, señalado por muchos como el auténtico responsable de que la caja atraviese los actuales problemas financieros, dejó su cargo a comienzos de 2008, con una indemnización cercana a los 10 millones de euros, según publicaron varios periódicos catalanes en su momento. Fuentes de la caja descartan que se pueda abrir una investigación sobre esa remuneración.

Unnim

Al igual que en Novacaixagalicia, el primer ejecutivo de la entidad es un recién llegado. Jordi Mestre alcanzó la máxima responsabilidad directiva a comienzos de 2011 y con el pleno apoyo del supervisor financiero. Respecto a las indemnizaciones de exdirectivos, fuentes de la entidad apuntan que todos los altos cargos que se han ido en los últimos trimestres (tras la fusión de las tres cajas) se han marchado con jubilaciones y prejubilaciones, pero sin complemento adicional.

Las cifras

25 millones de euros es la cantidad que se han embolsado cuatro directivos de Novacaixagalicia que han dejado la entidad en los últimos meses.

1.000 euros diarios de pensión vitalicia pactó la última directora general de Caja Mediterráneo (CAM), María Dolores Amorós, pese a que la caja acabó siendo intervenida.

7.550 millones de euros es la cantidad desembolsada por el FROB para rescatar CAM (2.800 millones) y recapitalizar a Novacaixagalicia, Catalunya Caixa y Unnim.

Críticas a los sueldos de la caja gallega

Las millonarias indemnizaciones pactadas por la anterior cúpula directiva de Novacaixagalicia (de más de 25 millones de euros) generó ayer un alud de crítica en todos los ámbitos políticos. La vicepresidenta primera del Gobierno, Elena Salgado, apuntó que esos pagos le "bastante inadmisible", aunque aclaró que habrá que determinar "si esas retribuciones se ajustaban a lo que se había dispuesto por parte del consejo y los estatutos".

Mientras tanto, el coordinador económico del PP, Cristóbal Montoro, aseguró que esas indemnizaciones le parecen "francamente mal" y que habrá que investigar si el consejo de administración y el comité de retribuciones los autorizaron.

En Galicia, tanto el gobierno regional como todos los grupos de la oposición mostraron su rechazo a la actitud de la antigua cúpula de la caja. El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, aseguró que desconocía por completo la cuantía de las indemnizaciones.

Al margen del torrente de críticas recibidas por los cuatro directivos mencionados, ayer se produjo la primera dimisión por este escándalo. La portavoz socialista en el Ayuntamiento de A Coruña, Mar Barcón, anunció ayer que dejará su cargo como consejera de Novacaixagalicia en protesta por el pago de indemnizaciones millonarias. A su juicio, estos pagos son "indecentes" y suponen "un perjuicio enorme para la imagen de la caja".

Por otra parte, dos agencias de calificación crediticia, Fitch y Moody's, redujeron ayer la nota de la deuda de Novacaixagalicia.