Muy confidencial

El agujero mexicano de la CAM

El equipo de gestores que el Banco de España ha enviado para poner orden en la CAM y venderla no acaba de salir de su asombro. La morosidad disparada era algo con lo que contaban, aunque no hasta el extremo estratosférico que se ha desvelado. El episodio de los pagos a la anterior cúpula, especialmente la pensión vitalicia de la ya exdirectora general, fue una sorpresa desagradable por lo que de gestión negligente conlleva.

Aunque hurgando, hurgando, los agujeros de la CAM no se circunscriben a la costa mediterránea, sino que llegan al mismísimo México. Al parecer, la entidad valenciana también se sumó a la fiebre de la inversión inmobiliaria al otro lado del Atlántico, principalmente ligada al negocio turístico, y el resultado fue un fiasco. La magnitud del agujero mexicano es difícil de calibrar aún, aunque el riesgo asumido podría rondar los 4.000 millones de euros. En fin, un nuevo dolor de cabeza para los gestores y una nueva preocupación para quienes aspiran a acudir a la subasta de la CAM, que empieza a correr el riesgo de quedarse desierta. A no ser que el Banco de España se saque de la manga un argumento, entiéndase económico, para seducir a los candidatos.