Declaraciones del ministro de Finanzas

Bélgica asegura que se hará todo lo posible para no dejar caer a Dexia

El ministro de Finanzas de Bélgica, Didier Reynders, ha asegurado que los gobiernos belga y francés harán todo lo posible para no dejar caer al banco Dexia después de que sus acciones se desplomasen en la Bolsa tras el anuncio de Moody's de que podría rebajar su calificación.

"Los gobiernos francés y belga están detrás de sus bancos, sea Dexia u otro", afirmó Reynders a su llegada a la reunión del Eurogrupo que se celebra hoy en Luxemburgo.

Según el titular belga, para ayudar a los bancos a atender los problemas de los clientes franceses y belgas, lo primero que hay que hacer es prestar asistencia a Grecia.

"Si resolvemos el problema griego, creo que ya tenemos una gran parte del camino hecha", añadió y recalcó que Dexia no forma parte de los bancos que se encuentran en mayores dificultades en Europa.

Reynders adelantó hace unos días que no se pretende negociar la división del grupo bancario, sino que se va a examinar la situación en la que se encuentran los bancos para ver de qué manera se puede ayudar a remontar el bache actual.

Sin embargo, el Consejo de Administración de Dexia se reunió de emergencia esta tarde para tratar las posibles opciones para la entidad, entre ellas una eventual división del grupo, según fuentes conocedoras de las negociaciones citadas por el diario Financial Times.

El ministro luxemburgués, por su parte, llamó a la calma al afirmar que "no hay motivo para preocuparse" y asegurar que las autoridades siguen la situación "de cerca".

La agencia de calificación estadounidense Moody's anunció hoy que podría revisar a la baja la nota de las tres principales entidades operativas de Dexia (Dexia Banca Bélgica, Dexia Crédito Local y Dexia Banca Internacional en Luxemburgo) por el nuevo deterioro en la liquidez del grupo.

El anunció causó un verdadero descalabro en el selectivo Euronext que al cierre había caído más del 10%.