Política

Un equipo novato lleva la ecología a la política

Sin padrino y sin grandes medios, el partido verde Equo se prepara para afrontar las elecciones.

Los fundadores de Equo reconocen que van aprendiendo a hacer política "sobre la marcha", explica el ex director general de la organización ecologista Greenpeace, Juan López de Uralde, que estos días anda enzarzado en las primarias de este nuevo partido por toda España. æpermil;l será cabeza de lista por Madrid, después de un largo proceso que ha tenido que acelerar el ritmo por el adelanto electoral. "Nos ha pillado con el pie cambiado", concede Uralde. Este ecologista de toda la vida abandonó el buque Greenpeace en septiembre de 2010, tras diez años al frente, para intentar hacerse un hueco entre los desencantados de la política social y ambiental de Rodríguez Zapatero con Equo.

Con él se han apuntado a la aventura entusiastas que en su mayoría han viajado hasta Equo desde movimientos sociales y ambientales, sin experiencia política ni apoyo de otros partidos de izquierda, "más bien al contrario, nos lo están poniendo muy difícil; Izquierda Unida está teniendo un comportamiento muy agresivo", enfatiza Uralde. Del abandono de Reyes Montiel de IU en la Asamblea de Madrid para sumarse a Equo, el diputado de este partido, Gaspar Llamazares le espetó que "incluso teniendo diferencias dentro de una organización, son tiempos de unidad y no de dispersión de la izquierda". Desde el nuevo partido verde se critica a IU por no tener la valentía de abrir la elección de sus candidatos a la ciudadanía, como está haciendo Equo, mediante elecciones primarias.

"Lo importante no es solo lo que proponemos, sino cómo. Los primeros que nos tenemos que aplicar una democracia más participativa somos nosotros, por eso hemos optado por las primarias", continúa Uralde. Equo ha creado una comunidad en internet abierta a simpatizantes y a socios, que pueden votar al candidato de turno y las diversas propuestas para llevar en su programa.

En la elección de Uralde participaron 2.390 personas y el partido confía en el boca a boca y en las redes sociales para llegar a más gente y ganar peso de cara al 20-N, porque sus medios son escasos y sus dirigentes no han querido meterse en un crédito bancario para asumir la campaña. "Por necesidad tendremos que ser distintos, no contamos con los medios económicos de los grandes partidos", matiza Uralde, ni pueden optar a una subvención pública por ser recién llegados.

El cambio en la ley electoral es una piedrecita más en el zapato de Equo, porque obliga a los partidos sin representación en el Parlamento a recoger el 0,1% de firmas en todas las provincias.