Forman parte de la coalición de Gobierno

Los liberales eslovacos no apoyarán la revisión del fondo de rescate de la eurozona

El partido Libertad y Solidaridad (SaS), que forma parte de la coalición gubernamental de Eslovaquia, no apoyará la revisión del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF, por sus siglas en inglés), cuya fecha de trámite parlamentario tampoco se ha fijado.

"Los diputados de SaS son en este asunto unánimes, y ninguno de nosotros firmará una decisión que amenazará la estabilidad de la economía eslovaca y por la que pagarán los sujetos fiscales eslovacos", ha dicho hoy Richard Sulik, presidente del Consejo Nacional (Parlamento unicameral) y líder de SaS.

La revisión del fondo, acordada el 21 de julio, cuando el Consejo Europeo aprobó la segunda ayuda a Atenas en el marco del EFSF, supone para Eslovaquia que deberá participar en operaciones de rescate para países en crisis de la eurozona hasta los 7.720 millones de euros frente al máximo anterior de 4.370 millones.

Eslovaquia deja para más adelante la aprobación de la enmienda al Tratado de Lisboa, que debería entrar en vigor el 1 de enero de 2013, y por la que el EFSF, de carácter temporal, se transforma en un instrumento permanente, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (ESM, por sus siglas en inglés). El jefe de los liberales ha recordado que "los presidentes de los partidos de la coalición acordaron hace varias semanas que Eslovaquia será el último país de la eurozona que decidirá sobre el EFSF, y este acuerdo se mantiene".

El EFSF podría votarse en Bratislava durante la sesión parlamentaria que comienza el 11 de octubre, "pero aún no ha sido propuesta en el programa", ha confirmado la portavoz de la Cámara, Tatiana Tóthová. Sulik estima que dentro de la zona del euro crece el número de detractores del mecanismo de rescate de la divisa comunitaria. "La decisión de la comisión (parlamentaria) de finanzas austríaca muestra que la postura de los partidos políticos no es, ni de lejos, tan tajante como los representantes de la eurozona desearían", ha afirmado. "La oposición al fondo de rescate no es, ni mucho menos, sólo compartida por los eslovacos del SaS, sino que encuentra reservas también en Austria, Finlandia y en Holanda, ha asegurado Sulik.

La postura de SaS está desgastando la coalición, de la que además forman parte conservadores (SDKU), democristianos (KDH) y húngaros moderados (Most-Hid). Con excepción de los liberales, los socios del Gobierno apoyan el fondo de rescate, si bien el diputado de SaS Martin Poliacik ha afirmado el viernes que existen al menos ocho diputados de Most-Hid que también están en contra.

Para aprobar la ley, que tiene rango presidencial, hace falta una mayoría absoluta, es decir, 76 votos de los 150 escaños de la Cámara. Por ello, se precisa la ayuda de la oposición socialdemócrata (SMER), principal formación de la Cámara con 62 escaños, y que ha ofrecido su apoyo a cambio de que elecciones anticipadas.

SMER lideró la semana pasada un voto de censura contra el Ejecutivo de Iveta Radickova, pero sin éxito, y es dudoso que pueda formar Gobierno tras los comicios, ya que carece de aliados. Los ultranacionalistas (SNS), el otro partido de la oposición y que tiene nueve escaños, también han sido muy críticos con el mecanismo de rescate.

"No veo ninguna razón para unir la cuestión del mecanismo del rescate y la confianza al Gobierno. El fondo de rescate no está incluido en el programa del Ejecutivo", ha dicho Sulik. "Por el contrario, nosotros afirmamos que ese mecanismo contradice dicho programa, ya que ahí se establece claramente que Eslovaquia hará uso de su soberanía en sus decisiones, y que intentaremos que los países que gestionan mal su economía desde hace tiempo tengan que afrontar una bancarrota dirigida", ha apostillado el político liberal.