Las grandes fortunas no pagarán el tributo

Avalancha de consultas para rebajar el impuesto sobre el patrimonio

La recuperación del impuesto sobre el patrimonio ha disparado las consultas en los despachos fiscales de contribuyentes que temen formar parte de los 160.000 declarantes que el Gobierno prevé que tributen por el nuevo gravamen. La legislación ofrece diversas lagunas que permiten a los contribuyentes, sobre todo aquellos con mayores recursos, esquivar el impuesto sin necesidad de vulnerar la ley.

Los asesores fiscales empezaron la semana pasada a desempolvar la vieja ley de patrimonio de 1991 para dar respuesta a las peticiones de información de sus clientes. Los grandes despachos fiscales confirmaron a CincoDías que la recuperación de dicho impuesto anunciada el jueves para patrimonios superiores a 700.000 euros ha disparado el número de consultas al respecto.

La diferencia entre tributar por Patrimonio o no hacerlo es sustancial. Según los cálculos del Gobierno, estarán sujetos al gravamen unos 160.000 contribuyentes que pagarán en 2012 y 2013 una media de 6.750 euros en cada ejercicio. Por otra parte, los patrimonios netos que superen los 10 millones de euros desembolsarán en torno a 148.000 euros, cuando desde 2007 no debían tributar por el impuesto.

En cualquier caso, como apunta la socia de un importante bufete de abogados que prefiere no dar su nombre, los españoles que aparecen en la lista Forbes no son los que pagan el impuesto sobre el patrimonio. Una idea que comparten los expertos fiscales y los inspectores de Hacienda. Paradójicamente, las grandes fortunas no suelen estar sujetas al impuesto sobre el patrimonio o solo tributan por una parte mínima de sus bienes. Aun así, los asesores reconocen que cuentan con poco tiempo para "optimizar" la factura fiscal ya que, en junio de 2012, los contribuyentes afectados tributarán por los bienes que tuvieran a 31 de diciembre de 2011.

Luis Trigo, socio de Broseta Abogados, apunta que, en este caso, "el tamaño sí importa", es decir, que los contribuyentes con más recursos pueden esquivar, sin necesidad de cometer un fraude fiscal, el pago del impuesto. Trigo señala que serán directivos de empresa con buenos sueldos pero que, al fin y al cabo son asalariados, quienes terminarán pagando el tributo. Por ejemplo, señala que un directivo que gane 175.000 euros y cuente con un patrimonio de cuatro millones de euros, deberá destinar el 60% de su renta a pagar IRPF y el impuesto sobre el patrimonio. Otro colectivo afectado será el de personas que cuentan con unos ingresos mensuales menores y, sin embargo, acumulan un notable patrimonio. Para este tipo de contribuyentes, la recuperación del impuesto supone un fuerte peaje económico.

Sin supervisión fiscal

El portavoz de los inspectores de Hacienda, Francisco de la Torre, sostiene que el impuesto sobre el patrimonio presenta múltiples deficiencias técnicas y que no sirve para gravar a las grandes fortunas. De la Torre argumenta que los grandes patrimonios en España están, en su mayoría, ligados a empresas y, por tanto, no tributan. Además, asegura que las comunidades no cuentan con efectivos para realizar un control riguroso.

Por otra parte, las regiones tienen competencia para no aplicar la recuperación del tributo. La Comunidad de Madrid, territorio que aglutina la mayoría de los grandes patrimonios, ya estableció una bonificación del 100% sobre la cuota. De mantenerla, los contribuyentes madrileño no pagarán el impuesto.

Fórmulas para tributar menos

1. Las exenciones empresariales, la opción más común

La legislación establece que el patrimonio empresarial está exento con la condición de que el contribuyente tenga al menos el 5% de las participaciones de la compañía o el núcleo familiar posea como mínimo el 20%. La normativa contempla diversos requisitos para evitar que se disfracen patrimonios personales como bienes empresariales. Sin embargo, los expertos reconocen que es común que las grandes fortunas utilicen empresas para salvaguardar su patrimonio de los ojos indiscretos de Hacienda.

2. El seguro de vida irrevocable no tributa

Se trata de una fórmula algo más compleja pero que los bancos cada vez ofrecen más a los grandes patrimonios. Los seguros de vida, en principio, tributan en el impuesto sobre el patrimonio por su valor de rescate. Sin embargo, el contribuyente que contrata uno de estos productos y elige un beneficiario único irrevocable pierde la opción de rescate. En este caso, ni el tomador del seguro ni el destinatario del mismo deberán declarar el seguro de vida en el impuesto sobre el patrimonio. Suelen recurrir a esta opción contribuyentes de cierta edad que no tienen intención de utilizar ese dinero y ya han decidido el reparto de su herencia.

3. Ser rico en patrimonio y ganar como un 'mileurista'

Para Luis Trigo, de Broseta, esta es la fórmula más sencilla para asegurarse tributar al mínimo por Patrimonio. La legislación establece que la cuota a pagar por IRPF y Patrimonio no podrá exceder el 60% de la base imponible del impuesto sobre la renta. Así, cuanto menor sea la nómina, menos se pagará en el impuesto que grava la riqueza. De hecho, un gestor de altos patrimonios cuenta el caso de una gran fortuna que pretendía fijarse un sueldo de 7.000 euros al año para así no tributar prácticamente nada por su gran patrimonio. Los asalariados de verdad que cuentan con sueldos altos son los más perjudicados por la recuperación del tributo.

4. Los ricos se bajan en Atocha, se quedan en Madrid

La Comunidad de Madrid es la única región que aprobó una bonificación del 100% sobre la cuota del impuesto sobre el patrimonio. Si no se modifica la normativa -el Ejecutivo de Esperanza Aguirre aún no ha tomado una decisión al respecto-, los madrileños no aplicarán el impuesto. Ello, señalan los expertos, provocará que los altos patrimonios de otras comunidades se instalen en Madrid. Un contribuyente puede tener 30 pisos en el Paseo de Gracia de Barcelona y, sin embargo, si logra justificar que su residencia habitual está en Madrid, estará exento. Para ello, debe demostrar que reside más de 183 días en la Comunidad de Madrid. Respecto a 2011 ya no hay tiempo para cambiar de domicilio fiscal, sin embargo, para 2012 es probable que las grandes fortunas se instalen de forma real o ficticia en la capital.

5. Invertir en grandes obras de arte tiene recompensa

Las obras de arte deben tributar por Patrimonio, pero aquellas que forman parte del patrimonio histórico español están exentas. Es decir, una gran fortuna que adquiera, por ejemplo, un cuadro de Goya, no deberá tributar por él. Sin embargo, el propietario deberá comunicar a la Administración en caso de que quiera venderlo.

Las cifras

2,5% es el tipo máximo que se aplica en el impuesto sobre el patrimonio y que los inspectores de Hacienda consideran excesivo.

1.080 millones de euros prevé recaudar el Gobierno al año con el nuevo impuesto, siempre y cuando las comunidades no boicoteen el tributo.

6.750 euros pagarán de media en 2012 y 2013 los altos patrimonios.