La salud de la banca y los países emergentes son algunas claves a vigilar

1 Endeudamiento. El problema principal al que se enfrenta el mundo es el fuerte endeudamiento. Credit Suisse calcula que el exceso de deuda en los mercados desarrollados supone 8 billones de dólares, una cifra que se ve compensada solo parcialmente por los 3,4 billones de dólares en manos de los mercados emergentes. Un volumen de endeudamiento que supone el 6% del PIB global.

2 Resultados. Las Bolsas han sufrido mucho desde que se han desatado los temores a una recesión global. Hasta la fecha las empresas han capeado el temporal y han conseguido presentar resultados decentes. La gran duda está en ver hasta qué punto los últimos acontecimientos han mermado la generación de beneficios.

3 Emergentes. Los mercados de países emergentes suponen el 49% del PIB global frente al 45% de 2008. Credit Suisse considera que incluso en un escenario de crecimiento del 1% para EE UU y del 0,5% para Europa, la fortaleza de los balances en el mundo emergente será suficiente para generar un crecimiento del PIB del 8% en China, del 6% en India, del 4% en Rusia y del 3% en Brasil, suficiente para garantizar un crecimiento global del entorno del 3%. El peligro sería una debilidad aún mayor en el mundo desarrollado.

4 Tipos de interés. Las dificultades que están encontrando las economías desarrolladas para mantener el crecimiento una vez se van agotando los estímulos económicos ha obligado a los bancos centrales de EE UU y Europa a flexibilizar las políticas monetarias. Se prevén tipos bajos durante un periodo de tiempo prolongado.

5 Sistema financiero. El impacto de la desaceleración reciente en el sistema financiero se mira con preocupación. El FMI desató la caja de los truenos hace unas semanas cuando comentó que la banca europea necesita recapitalizarse con urgencia. Unas declaraciones que llevaron a la Comisión Europea a asegurar que el sector está mucho más saneado que hace un año. El impacto de las quitas de bonos griegos será otro lastre.