IU impide que se vote una enmienda para sumar a CiU al techo de déficit

Luz verde a la reforma constitucional sin que PSOE y PP logren más apoyos

El Congreso dio luz verde a la reforma de la Constitución para limitar el déficit según lo fijado por la UE. PSOE y PP no lograron sumar el apoyo de CiU ni del resto de grupos salvo UPN. El Senado votará la próxima semana los cambios introducidos.

Luz verde a la reforma constitucional sin que PSOE y PP logren más apoyos
Luz verde a la reforma constitucional sin que PSOE y PP logren más apoyos

Tras tres horas de sonoro debate, el Pleno del Congreso de los Diputados aprobó el viernes la reforma de la Constitución, pactada previamente por PSOE y PP en los últimos 10 días, y en la que se incluye expresamente un límite al déficit público, tal y como desea la canciller alemana, Angela Merkel. El texto, que debe ser refrendado el próximo miércoles por el Senado, fue aprobado por 316 votos (PSOE, PP y UPN) a favor, suficientes para sacar adelante la segunda reforma constitucional en la historia de la democracia.

El resto de diputados de la Cámara baja (34), o bien votó en contra o no se presentó en el hemiciclo o no participó en el escrutinio para hacer patente su oposición a la tramitación de una reforma de calado sin análisis previo. Los cinco que votaron en contra fueron los diputados de Coalición Canaria y UPyD, además de los socialistas Antonio Gutiérrez y José Manuel Bar. Este último se equivocó al pulsar el botón.

Plantón de la izquierda

Entre los que no participaron se situaron los de ERC, BNG, ICV y Nafarroa Bai, que escenificaron su rechazo abandonando la sala poco antes de que el presidente José Bono llamara a votación, entre los pitidos de la bancada socialista y la del PP. Los tres miembros de la corriente Izquierda Socialista, adscrita al PSOE, no acudieron al Pleno. El diputado de IU Gaspar Llamazares no se ausentó pero tampoco participó, granjeándose las críticas de los que sí votaron. Pero el desplante más significativo fue el de PNV y CiU (presentes, tampoco votaron), sobre todo el de los nacionalistas catalanes. Durante las tres horas que duró el debate, varios diputados del PSOE, encabezados por Alfredo Pérez Rubalcaba, y los del PP, por Cristóbal Montoro, intercambiaron enmiendas transaccionales con CiU para intentar que la formación catalana se sumara, como ya hizo cuando la Constitución se votó en 1978. Bono dio media hora extra de plazo para ello.

Sin esperanzas de mayor consenso

Al final, Duran i Lleida se mostró favorable a que se votaran dos transaccionales, en las que se flexibilizaba la norma para que un Parlamento regional pudiera solicitar por su cuenta ampliar el techo de déficit en casos excepcionales. Finalmente, no se llegaron a votar, ya que el trámite exigía la unanimidad de todos los grupos para su tramitación y Gaspar Llamazares lo vetó.

Al margen de la algarada final, la soledad de PP y PSOE se hizo patente en el hemiciclo. Poco después de la votación el ministro portavoz del Gobierno, José Blanco, destacó tras el Consejo de Ministros que "no ve ámbitos" para alcanzar un acuerdo con CiU en los próximos días. Para Blanco ni la autodeterminación ni el concierto económico esgrimido por nacionalistas catalanes y vascos son moneda de cambio para introducir reformas en la Constitución.

Los cambios operados en la Constitución deberán desarrollarse en una ley orgánica, según lo acordado por PP y PSOE. En ella se incluirá que los límites de déficit y deuda puedan superarse "en caso de catástrofes, recesión económica o situaciones de emergencia y perjudiquen considerablemente la situación financiera o la sostenibilidad económica del Estado", apreciadas por la mayoría absoluta del Congreso.

Duran: "Ha habido diálogo, pero no negociación"

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, presente en el Pleno, achacó la falta de apoyo final de CiU a la reforma constitucional a la decisión de Llamazares de impedir el voto de las enmiendas transaccionales presentadas. Sin embargo, el portavoz de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, restó importancia al acercamiento de última hora con el Ejecutivo. "Me duele que Zapatero haga intencionadamente esta interpretación. Aunque Izquierda Unida no hubiese vetado las transacciones de PSOE/PP, CiU no hubiese votado la reforma, ya que las enmiendas son simples mejores técnicas que no aportan nada nuevo", dijo. "Ha habido diálogo pero no negociación. Lo que mal empieza, mal acaba. La reforma constitucional a dos es una aberración", añadió, en referencia al pacto entre PP y PSOE. CiU está conforme con el principio de estabilidad presupuestaria incluido en la reforma que se pretende de la Constitución, pero no acepta ciertos preceptos incluidos, en especial el límite expreso de déficit (0,4% para todas las Administraciones y 0,14% para las comunidades) que será incluido en la ley orgánica que desarrolle la reforma, a aprobar en el plazo de un año. No obstante, Duran recalcó que el veto a las enmiendas no supone que se haya producido nada irreparable ya que las mismas se podrán presentar la próxima semana en el Senado, cuyo Pleno deberá ratificar lo aprobado el viernes en el Congreso.

Mientras tanto, fuera del hemiciclo se reprodujeron las críticas. Tanto el movimiento 15-M como los sindicatos rechazaron el "giro a la derecha y el recorte del Estado del bienestar" que, en su opinión, supone el cambio, y volvieron a pedir la convocatoria de un referéndum.

Las claves

Nuevo artículo 135 de la Constitución

-Déficit: Estado y comunidades no podrán incurrir en un déficit estructural que supere los márgenes fijados por la UE.

-Desarrollo: una ley orgánica fijará el déficit permitido a Estado y comunidades. Los municipios deberán presentar equilibrio.

-Deuda: el volumen de deuda del conjunto de las Administraciones no podrá superar la referencia establecida en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.