Las cuotas de la caja, una apuesta de alto riesgo

Los especuladores toman el control de la CAM en Bolsa

Las cuotas de la CAM han entrado en una espiral especulativa que cesará solo cuando se sepa a ciencia cierta qué va a pasar con ellas. Hoy han llegado a caer un 10,4% y a subir un 5,6%. Al cierre, se han dejado un 6,37%, hasta 2,35 euros.

La sede central de oficinas de Caja Mediterráneo (CAM), reflejada en un edificio próximo.
La sede central de oficinas de Caja Mediterráneo (CAM), reflejada en un edificio próximo.

¡Hagan juego! Desde el desembarco del Banco de España en la entidad, el pasado 22 de julio, las cuotas de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) se han convertido en una suerte de casino, donde el inversor puede acabar desplumado o ganar mucho dinero en muy poco tiempo. Lo indudable es el elevadísimo riesgo que supone invertir en ellas.

Las cuotas fueron un experimento que, a priori, funcionó bien. La CAM debutó con relativo éxito en julio de 2008 a través de una Oferta Pública de Suscripción (OPS). Tuvo que venderlas al precio mínimo de la banda orientativa -5,84 euros por título-, pero aun así el valor teórico de la entidad rondaba los 3.600 millones de euros.

Los pequeños inversores cargaron, eso sí, con casi todo el peso de la colocación. Los clientes de la caja alicantina y sus empleados compraron el 69% de los 50 millones de cuotas que emitió. Precisamente por esta razón, las cuotas habían permanecido prácticamente impertérritas ante todos los acontecimientos que ocurrieron después de su debut en Bolsa.

Ni la sequía de liquidez de la banca, ni la quiebra de Lehman Brothers -precisamente el coordinador de la OPS-, ni las dudas sobre el sector financiero español. Nada, ni siquiera el naufragio de Banco Base -el SIP del que fue expulsada la CAM por su exsocias Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura- habían provocado el desaliento de las cuotas en la CAM.Pese a todo, los clientes de toda la vida de la caja optaron mayoritariamente por mantener su inversión

De hecho, el volumen de negocio de las cuotas desde su debut ha sido mínimo, de media se han negociado menos de 70.700 títulos diarios, según Bloomberg. La anterior cúpula directiva diseñó un plan in extremis para rescatar a los cuotapartícipes, amortizando los títulos a 4,77 euros. Lo decidieron el 21 de julio, un día antes de que el Banco de España desembarcara en la entidad, a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

Pero la decisión no coló, y los nuevos administradores anunciaron el miércoles de la semana pasada con la Bolsa ya cerrada que el acuerdo quedaba revocado. Lógico. Primero, porque ese precio de amortización suponía valorar la entidad en unos 3.000 millones de euros que, claramente, no vale. Segundo, porque, al fin y al cabo, las cuotas son capital de máxima calidad y no tenía sentido que, sin una estrategia de reestructuración, se amortizaran.

Los expertos consideran que el destino más probable de estos títulos es la amortización, pero está por ver el precio. Si finalmente la CAM acaba en manos de una entidad cotizada, es muy probable que efectúe un canje. Pero, igualmente, la duda es la valoración. De aquí que las cuotas se hayan convertido en un campo abonado para especuladores puros y duros.

El volumen se ha disparado desde el viernes de la semana pasada, cuando se negociaron 2,6 millones de cuotas; el lunes fueron 0,58 millones; el martes, 1,46; ayer, 1,33 millones; y hoy se han negociado cerca de 250.000 títulos hasta el momento. La volatilidad es además gigante. Entre el jueves y el viernes de la semana pasada, se desplomaron un 61,5%. Pero el lunes se dispararon un 13,7% y el martes, un 71,1%. El día de la explosión alcista fue Caixabank el mayor comprador neto de títulos -195.162-, pero al día siguiente se deshizo de 138.087, según Bloomberg. Un portavoz del banco de La Caixa explicó que la intervención fue realizada en calidad de mero intermediario.

Al cierre, las cuotas han caído un 6,35%, hasta los 2,35 euros, pero en el mejor momento han llegado a subir un 10,5%. El mayor comprador hoy en términos netos (adquisiciones menos ventas) ha sido Morgan Stanley (17.933 títulos), seguido de Fibanc (13.000) y Renta 4 (9.052). En el otro lado de la balanza, Caixabank ha continuado vendiendo (15.835 títulos en términos netos), seguida de Gesamed, la sociedad de valores de la caja alicantina, (-14.981) y del bróker del Santander (-9.912). Se han movido 354.848 cuotas en total.