Pelea por la petrolera líder española

La banca exigió a Sacyr que controlara Repsol antes de refinanciar su deuda

Los bancos que prestaron 5.175 millones a Sacyr para comprar el 20% de Repsol pidieron a la constructora a finales de junio que tomara el control de la participada. En juego estaba la refinanciación del crédito. El presidente Del Rivero viajó a México en agosto para pactar la alianza con Pemex.

Sacyr ha allanado la refinanciación de su deuda por la participación de Repsol con el acuerdo sellado con la mexicana Pemex para ejercer un voto conjunto sobre cuestiones clave de la petrolera. La alianza de ambas les otorga el 29,8% del capital y, de salir adelante sus reivindicaciones, gozarían de un quinto consejero (en la actualidad Sacyr tiene tres sillones y Pemex solo uno). A partir de aquí, Sacyr está cumpliendo una hoja de ruta con la que busca conquistar un poder que en estos momentos tiene en sus manos el presidente Antonio Brufau, hombre de la esfera de La Caixa.

La constructora que lidera Luis del Rivero debe 4.900 millones a un grupo de 25 bancos encabezados por Santander, Caja Madrid, Credit Agricole y Citi. El plazo de amortización está fijado el 21 de diciembre de este año y Sacyr negocia la refinanciación del mismo desde hace meses.

Fuentes financieras aseguran que se encontró con fuertes reticencias del sindicato bancario si no demostraba controlar la política de dividendos de Repsol. Se da la circunstancia de que Del Rivero y sus socios en Sacyr pagan los intereses con el propio dividendo de la petrolera, que hasta ahora ha servido incluso para amortizar parte del crédito.

REPSOL 14,53 -2,87%
SACYR 2,05 -2,66%

Sacyr se encontró con la ventanilla de la refinanciación cerrada a finales de junio y, según las mismas fuentes, fue entonces cuando comenzó a planear el pacto con Pemex. Una ofensiva que habría sido rematada por el propio Del Rivero en este mes de agosto, cuando habría viajado a México con la doble intención de buscar financiación y convencer a los responsables de la petrolera estatal de que aumentaran su peso en el capital de Repsol, desde el 4,8% hasta un 9,8%. Tras ello harán piña en cuestiones como la distribución de dividendos, ampliaciones o reducciones de capital, la emisión de bonos o el nombramiento de consejeros.

La recuperación de la figura del consejero delegado (otro de los puntos pactado por los socios) debería salir adelante en una junta extraordinaria en la que también se incorporará a los estatutos de Repsol la supresión de los límites a los derechos de voto, hasta ahora con techo en el 10%.

Los movimientos de Sacyr y Pemex pillaron totalmente por sorpresa a la cúpula de Repsol y generaron malestar en La Caixa, segundo accionista de la petrolera, con un 12,97% del capital, explicaron en fuentes del entorno de las compañías. Fuentes oficiales de la petrolera se limitaron a recordar que, como han hecho siempre, seguirán trabajando "por todos" los accionistas de la compañía. Desde La Caixa señalaron que esperarán a la reunión del consejo de Repsol, previsto para finales de septiembre, para manifestarse sobre el acuerdo.

Encuentro de una hora

El que ayer dio a entender que tampoco tenía información previa de la operación que se estaba gestando en Repsol fue el ministro de Industria, Miguel Sebastián. De hecho, el responsable del área energética del Gobierno convocó a una reunión en el Ministerio tanto a Del Rivero como al director general de Pemex, Juan José Suárez Coppel, para que le expusieran los planes respecto a la compañía. El encuentro, que duró una hora, contó también con la presencia del embajador de México en España, Jorge Zermeño.

El Gobierno quería tener la seguridad de que se respetará la "españolidad" de Repsol, una empresa que Sebastián calificó de "estratégica". Y según fuentes de Industria, los responsables de la constructora y de la petrolera pública mexicana así se lo garantizaron.

De hecho, el primer punto del acuerdo suscrito entre los socios habla de mantener Repsol como "compañía de bandera española, independiente y líder en el sector ibero-latinoamericano". Una cláusula incluida, sin duda, para evitar cualquier posible objeción por parte del Gobierno.

Las cifras

230 millones en intereses. Es lo que viene pagando cada año Sacyr por el crédito que le aportó el 20% de Repsol. Al préstamo le queda un saldo vivo de 4.908 millones.

256 millones es lo que cobró Sacyr en dividendos de Repsol en 2010, tras un aumento el 23,5%. Con este cheque atiende el servicio de la deuda.