Iberdrola y Cajastur son las mayores accionarias privadas de la eléctrica lusa

EDP pone fin a la última 'acción de oro' del Estado portugués

La eléctrica Energías de Portugal (EDP) ha extinguido hoy los derechos especiales del Estado portugués en la compañía, en cumplimiento del compromiso del Gobierno luso con las entidades internacionales que concedieron el rescate financiero.

La Asamblea General de accionistas de EDP, que tuvo la representación del 71% del capital de la firma, refrendó por unanimidad esta medida que pone fin a la última de las llamadas "golden share" o "acción de oro", que conservaba el Estado luso como herramienta de control público sobre los sectores clave del país.

Esa cuota de poder permitía al Estado nombrar al presidente del consejo de administración y vetar deliberaciones que pudiesen poner en riesgo la seguridad del abastecimiento al país de petróleo, gas, electricidad o productos derivados de estos.

El Estado luso sólo renunció a estos privilegios para acatar las condiciones impuestas por la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el rescate financiero a Portugal, valorado en 78.000 millones de euros los próximos tres años.

La mayor compañía de telecomunicaciones del país, Portugal Telecom (PT), y la petrolera portuguesa Galp Energía acabaron también este verano con esos derechos especiales, que derogó el Gobierno en julio y que tenían que ser refrendados por las respectivas asambleas de accionistas.

Estos derechos dieron al Estado portugués la llave en operaciones de mercado, como el polémico veto ejercido en 2010 por el entonces Ejecutivo socialista para impedir que la española Telefónica adquiriera Vivo de PT por 7.150 millones de euros.

La justicia europea exigió en noviembre pasado la derogación de estos privilegios por considerarlos contrarios a la libertad de movimiento de capitales.

El fin de esta "acción de oro" en EDP, la mayor eléctrica portuguesa con un beneficio anual que ronda los 1.000 millones de euros y que en España controla HC Energía, abre las puertas a la privatización de la empresa.

El Estado luso, a través de Parpública, es su mayor accionista, con un 25,05% del capital social, seguida de las españolas Iberdrola, la mayor propietaria privada de EDP con un 6,8%, y de Cajastur, con un 5,01%.

La prensa portuguesa ha apuntado a varios potenciales compradores extranjeros de las participaciones estatales, entre los que están la asiática China Power, las alemanas RWE y E.ON, las francesas EDF y GDF Suez, y la brasileña Eletrobras.

Sin embargo, EDP informó hoy en un comunicado a la Comisión de Mercado de Valores Mobiliarios portuguesa que "no ha sido presentada" ninguna "propuesta firme" de adquisición de acciones.