Tras las revueltas han habido 1.526 personas detenidas

Los juicios rápidos de Londres crean divisiones

Los abogados defensores piden más garantías para las faltas leves

La justicia británica ha dado un ejemplo de rapidez sin precedentes, pero al mismo tiempo tanta celeridad empieza a suscitar ciertas discrepancias entre los garantes de la ley: los abogados. Unos abogan por diferenciar los pequeños robos de los actos criminales, otros, por el contrario, exigen más dureza a quienes reconocen su culpabilidad.

Lo que es cierto es que tan solo una semana después de las revueltas que han azotado el sur de la capital británica y otras ciudades inglesas, más de la mitad de los detenidos por actos violentos, desórdenes y saqueos han pasado ya por los juzgados. En total, han sido unos 926 encausados de 1.526 personas detenidas, según comentaron fuentes cercanas a Scotland Yard.

Juzgados abiertos el domingo

Este entorno ha provocado la saturación de los juzgados británicos, que han tenido que trabajar durante el día y la noche, e incluso en domingo, para atender las vistas de los sospechosos.

El ritmo ha sido tan trepidante, que las sesiones se han realizado a razón de diez sospechosos por hora y seis minutos de media por cada encausado, un tiempo que muchos consideran escaso para exponer una buena defensa.

Según los últimos datos, los juzgados han tenido que atender alrededor de unos 1.500 casos extras en Londres por las revueltas y se estima que habrá una sobrecarga de otros 2.500 en los tribunales de distintas ciudades británicas. Solo en La City, se espera que los detenidos alcancen finalmente la cifra de 3.000.

Ante esta situación, han empezado a surgir ciertas voces críticas que se preguntan si se puede ofrecer una seguridad jurídica a quienes han cometido delito en estos días. Algunos abogados defensores han empezado a denunciar casos como el de un joven que fue condenado a seis meses de prisión por haber robado un par de botellas o el de otro que se había apropiado de ropa por valor de 75 libras, delito castigado con ocho meses de cárcel.

"No ha sido la norma general", asegura un letrado de Manchester a ABC News que ejerce de representante de varios encausados, "pero nosotros consideramos que no se puede criminalizar a algunos de estos chicos e identificarlos con los propios criminales".

La legislación que regula las revueltas en Gran Bretaña está basada en dos leyes, The Riot Act 1886 y The 1921 Regulations. La Policía Metropolitana es quien se compromete a resarcir los daños ocasionados, siempre que sean declarados en los 14 días siguientes al acto vandálico. Sin embargo, para otros esta legislación resulta insuficiente y reclaman más cargos y responsabilidad para los 150 casos que han quedado en libertad bajo fianza, incluso después de haber reconocido su culpabilidad. El primer ministro, David Cameron, es uno de ellos y ya está trabajando en ello. Ayer no solo anunció la revisión de estas leyes, sino también la puesta en marcha de otras medidas para "reparar" una sociedad que ha quedado "quebrada".

En un discurso en el distrito de Oxford (sur de Inglaterra), Cameron explicó que en las próximas semanas se dará un repaso a la educación y al sistema de prestaciones, que podrían ser retiradas para algunos alborotadores y sus familias, después de que haber estallado estos problemas sociales.

Cameron se comprometió, además, a presentar un cambio de aquí a 2015 y aseguró que se revisará el sistema de prestaciones sociales de 120.000 familias. También se comprometió a dar a la policía más poderes para confiscar las propiedades de los delincuentes. Para los criminales con delitos de sangre, las penas abarcarán sanciones de acuerdo a la criminalidad. Ayer se produjeron detenciones de presuntos asesinos.

Las sentencias que se están produciendo estos días responden a la línea "ejemplar" que el primer ministro británico, David Cameron, desea transmitir para evitar que se repitan sucesos como los sucedidos en el sur de Londres y que se han extendido por distintas ciudades británicas.

De hecho, de los 1,7 millones de casos que los magistraron juzgaron el pasado año, únicamente un 3,5% acabó con el ingreso en prisión del detenido y solo un 10% respondió a casos criminales. En la última semana, sin embargo, estas cifras se han disparado y los detenidos por casos criminales se encuentran entre el 50% y 60%.

Estos porcentajes resultan alarmantes cuando del total de los detenidos, unos 330 son menores. El alcalde de Londres, Boris Johnson, aprovechó también para enviar una carta al Ministerio de Justicia en la que solicitaba que los menores procesados por los disturbios pasasen a las unidades educativas especiales para niños con problemas de conducta, algo que hasta este momento únicamente podían pedir los responsables escolares.