bonos de España, Italia, Portugal e Irlanda

El BCE compró deuda por valor de 22.000 millones la semana pasada

El Banco Central Europeo (BCE) compró la semana pasada deuda soberana de la zona del euro por valor de 22.000 millones de euros, que incluyen bonos de España, Italia, Portugal e Irlanda.

Jean-Claude Trichet, presidente del BCE
Jean-Claude Trichet, presidente del BCE

El BCE ha intervenido de nuevo en el mercado secundario de deuda pública de la zona del euro, tras no haberlo hecho durante diecinueve semanas consecutivas, desde finales de marzo. La entidad monetaria europea no especifica los países de los que ha adquirido la deuda pero informó el 7 de agosto de que iba a proceder a adquirir bonos de España e Italia tras los ataques especulativos y tras no haberlo hecho en las últimas 19 semanas. Además, ha anunciado su intención de llevar a cabo otra operación la próxima semana.

El Banco Central Europeo muestra así su intención de presentar batalla para controlar la crisis de solvencia en la zona euro. Los 22.000 millones suponen la mayor cifra semanal invertida por el banco, superan los 15.000 millones que preveían 19 estrategas y economistas en una encuesta llevada a cabo por la agencia Bloomberg y amplía hasta 96.000 millones la cifra total invertida por la institución en la compra de deuda desde que comenzó en mayo de 2010.

La adquisición de bonos se inició con los 16.500 millones invertidos en mayo de 2010, cuando el BCE decidió intervenir en el mercado para salvaguardar a Grecia. En aquel entonces, la rentabilidad de la deuda helena (es decir, el dinero que ha de pagar el Estado para convencer a los inversores que compren sus títulos) cayó del 12,5% al 7,2%,. En el caso italiano y español, esta caída se limitó la semana pasada a 100 puntos básicos.

Claro que entre España e Italia cuentan con unos 2,2 billones de euros de deuda cotizando en los mercados secundarios. Una cifra que contrasta con los 630.000 millones con que cuentan Irlanda, Portugal y Grecia de forma conjunta. Así las cosas, diversos analistas han advertido que si el presidente del BCE, Jean Claude Trichet, quiere tener éxito con su estrategia de contención de la crisis de solvencia y mantenerla a raya en España e Italia, tendrá que gastarse al menos 100.000 millones de euros. Una cifra que se antoja demasiado elevada para las pretensiones del BCE (y el umbral de tolerancia de Alemania, que no ve con buenos ojos estas operaciones). En total, el programa de compra de bonos lanzado en mayo de 2010 y suspendido (de facto, sin mediar un anuncio oficial) en marzo pasado supuso el desembolso de 74.000 millones.