Italia y Reino Unido los defienden

Alemania y Francia refuerzan su rechazo a la creación de Eurobonos

Las dos principales economías del continente no parecen precisamente dispuestas a crear Eurobonos respaldados por los países de la zona euro. El último en mostrarse contrario a esta idea ha sido el ministro alemán de Economía, el liberal Philip Rösler. Antes que el fue el ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, o el presidente del Bundesbank, Jens Wiedmann. Fuentes francesas aseguraron al diario 'Financial Times' que no se dan las condiciones.

Fachada del Bundesbank
Fachada del Bundesbank

La creación de Eurobonos parece, en el mejor de los casos, un proyecto a largo plazo. Los principales miembros del equipo económico de la canciller Angela Merkel han descartado en los últimos días la creación de instrumentos de deuda común para la zona euro. El último ha sido el ministro alemán de Economía, el liberal Philipp Rösler. "No se trata sólo de la postura del Partido Liberal, sino del conjunto del Gobierno federal", afirma Rösler en declaraciones que publica hoy el rotativo Die Welt, un día antes del encuentro en París de Merkel con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, para abordar esa posibilidad. El titular alemán de Economía subraya que "los Eurobonos conducen a los mismos tipos de interés para toda la Eurozona y socavan así los incentivos para una política presupuestaria y económica sólida en los países miembros".

El también presidente del FDP, socio de gobierno de la CDU de Merkel, coincide en su valoración con la de su colega en la cartera de Finanzas, el cristianodemócrata Wolfgang Schäuble, quien se ha mostrado en contra de ayudas ilimitadas a los país de la Eurozona afectados por la crisis de la deuda y ha advertido de que "no habrá una salvación a cualquier precio".

Antes que ellos, a mediados de julio, fue el turno del presidente del banco central alemán, (Bundesbank), Jens Weidmann, quien advirtió esta fórmula como remedio para la crisis de la deuda griega. "No habrá una repartición de las deudas ni un apoyo ilimitado. Hay ciertos mecanismos de apoyo que seguiremos desarrollando bajo condiciones estrictas", señala Schäuble en declaraciones al semanario Der Spiegel.

Altos cargos del Gobierno francés, por su parte, aseguraron al diario Financial Times que la creación de Eurobonos requeriría una integración decidida "que no tenemos hoy en día". "Podría ser un proyecto a largo plazo".

A lo largo del fin de semana, tanto el ministro de Finanzas italiano Giulio Tremonti, como su homólogoen Reino Unido, George Osborne, defendieron esta posibilidad. Este último aseguró que soluciones como los Eurobonos "requieren en estos momentos ser tomadas seriamente en consideración".

El multimillonario inversor estadounidense de origen húngaro George Soros incluso culpó a la canciller alemana de la crisis del euro y ha instado a Alemania y al resto de países de la zona euro con calificación AAA a que decidan si están dispuestos a poner en riesgo su crédito y crear un sistema de Eurobonos, porque de lo contrario España e Italia se verán abocados "inexorablemente a programas de rescate".

Agenda

La ratificación europea de un fondo para gestión de crisis (que los parlamentos nacionales debrán ratificar en las próximas semanas) reforzado servirá como preludio de un debate que generará aún más división: el de poner o no más dinero en la reserva común y utilizarlo para endeudarse en nombre de los 17 Estados del euro. Así, la cuestión de los Eurobonos (o la unión fiscal, como se le denomina en los países del norte como Alemania) se introducirá por la fuerza en el orden del día en cuanto se implemente el fondo de rescate actualizado ya el mes próximo.

El disparador será un estudio realizado por la Comisión Europea sobre la factibilidad de estos títulos vendidos conjuntamente, lo que constituye para un número creciente de economistas la única forma de garantizar a los mercados que países como Italia no irán a la quiebra. "Ninguna moneda ha sobrevivido sin alguna forma de puesta en común de deuda", dijo a Bloomberg Simon Tilford, economista principal del Centro para la Reforma Europea con sede en Londres, un instituto de investigación centrado en la integración europea. "Hay un reconocimiento cada vez mayor de que es la única forma de estabilizar la eurozona".