Fidelidad o dinero fresco para depósitos

Los nuevos límites al pasivo recortan su rentabilidad

Percibir intereses de más de un 4% por las imposiciones de pasivo parece haberse convertido en una cosa del pasado. Preocupadas por el impacto que sobre sus márgenes tenían estas altas remuneraciones, las entidades bancarias han ido relajando las remuneraciones que otorgaban a sus depósitos. Ahora oscilan entre el 2% y el 3,5% TAE. Sobre este fenómeno también ha incidido el hecho de que el Banco de España penalice desde el pasado julio los productos de alta remuneración, al conllevar un mayor riesgo sistémico.

Al margen de lo que dicta la ley, las principales entidades han llegado a la conclusión de que las imposiciones de alta remuneración son un buen anzuelo para captar o fidelizar clientes. En el mercado abundan los depósitos generosos destinados a captar nuevos clientes o dinero fresco. Es decir, a los incrementos del saldo. El Depósito Activo de Activobank, la filial online de Banco Sabadell, ofrece un 3,5% TAE. Exige una inversión mínima de 3.000 euros. El mismo importe demanda CaixaBank, que retribuye los ahorros con un 3%. Santander paga en su imposición a un año un 3,29%, aunque requiere una aportación mínima de 20.000 euros. El depósito Más y Más de la recién estrenada Bankia da algo menos, un 3,14%.

Las imposiciones a plazo también permiten proteger o rentabilizar la cartera de clientes. Para lograrlo, exigen tener un rosario de servicios activos antes de contratarlos. Domiciliación de nómina y recibos, o disponer de un plan de pensiones privado y tarjetas son los más habituales. Algunos depósitos ajustan su retribución a la vinculación del cliente con la entidad. Un ejemplo claro es el Depósito 2038 de Bankia, cuya retribución varía según la cercanía del cliente, hasta un máximo del 3,03%.

Por último, el ahorrador debe fijarse siempre si el depósito que contrata impone peajes en caso de rescate anticipado.