Activos para seguir a flote en la tempestad

Cómo proteger la inversión en tiempos turbulentos

A los refugios tradicionales como la renta fija, pública o privada, y depósitos se suman otros como el oro, los seguros de ahorros o estrategias de limitación de pérdidas

Vendaval
Vendaval

La volatilidad es el factor dominante en los mercados en estos momentos. La decisión impulsada por la Autoridad Europea de Supervisión de los Mercados (ESMA) de prohibir las ventas cortas (apuestas bajistas) sobre valores financieros de España, Francia, Italia y Bélgica permitió que los mercados cerraran el viernes con una fuerte revalorización (4,8% en el Ibex), pero esta prohibición es temporal. El BCE tampoco puede mantener intervenido eternamente el mercado de deuda pública. La incertidumbre que pesa sobre EE UU y Europa puede provocar que los mercados se den la vuelta en cualquier momento. Es el momento de buscar fórmulas que protejan la inversión.

Seguros de ahorro

Uno de los activos refugio más tradicionales es el oro. En esta ocasión, el metal precioso ha vuelto a hacer buena esa condición. La onza de oro llegó a alcanzar el jueves pasado los 1.814,95 dólares, el récord histórico. Luego empezó a caer y el ajuste prosiguió el viernes hasta cotizar a 1.740 dólares por unidad. Pese a estas correcciones, la ganancia acumulada en el año supera el 22%. Con este año, el oro lleva 11 ejercicios consecutivos en positivo. La ganancia acumulada en este largo periodo supera el 535%.

El metal precioso está en su undécimo año consecutivo de subida, con una ganancia acumulada del 535%

Además, las dinámicas del oro han cambiado. Durante años, la tendencia en los bancos centrales era deshacerse de sus reservas. Esa ha sido precisamente la última ocurrencia procedente de Berlín para que España e Italia saneasen sus cuentas: deshacerse de sus reservas en oro. De acuerdo con el World Gold Council, España tiene 281 toneladas de oro, esto son 9,91 millones de onzas. Al precio actual, la venta reportaría al Estado unos ingresos de casi 17.150 millones de euros. Eso sí, esto dejaría a España sin el 40% de sus reservas en divisas e iría contra la tendencia del mercado. Todos los países están acumulando oro.

Otro de los activos que suele ir muy vinculado al concepto de valor refugio es el franco suizo. Una economía con una legislación favorable a los mercados de capitales y aislada de los problemas en la UE y EE UU. El franco casi rebasa el martes al euro, la cotización alcanzó las 0,99 unidades. Pero la moneda cotizaba el viernes a 0,9 euros, fruto de las intervenciones masivas del banco central, que no descarta medidas adicionales como fijar la cotización del franco a la del euro.

Patrón germano

Eso sí, el oro está sujeto a los flujos del mercado, los beneficios se materializan deshaciendo la inversión y cotiza en dólares, con lo que tampoco se puede obviar el riesgo divisa. Los inversores que buscan inversiones más sólidas tienen en Europa la alternativa del bund alemán. La deuda alemana es el valor más líquido y profundo de la renta fija europea y, por tanto, la referencia continental. Los flujos de fondos hacia el bono alemán han sido ingentes ante la zozobra que ha azotado a países como España e Italia. Eso ha sido positivo para Alemania, que ha podido financiarse durante esta crisis al precio más bajo desde la unificación (1989). La contrapartida es que los rendimientos son mínimos. El bono alemán a 10 años cerró el viernes con una rentabilidad del 2,33%. Pero hay pocos valores que sean más fiables que la renta fija pública alemana. Están por ejemplo, los bonos de EE UU, que son el activo más líquido de la renta fija a nivel mundial. Poco importa así la rebaja de rating aprobada hace una semana por Standard & Poor's. La rentabilidad de los Treasuries americanos es de poco más del 2,2%.

Ante esta dinámica -mucha seguridad, pero rendimiento escaso-, los expertos aconsejan echar un vistazo a la renta fija corporativa de alta calidad. Credit Suisse ha desarrollado una cesta de bonos privados que considera ultraseguros, al máximo nivel de solvencia, cuyo rendimiento en dos años llega a nada menos que el 27%.

'Stop loss'

Los límites de stop loss son el salvavidas más tradicional de los mercados de renta variable. Esta estrategia consiste en fijar de antemano unos límites de pérdidas para las posiciones abiertas. Es decir, introducir una orden automática por la cual, las acciones o los activos en los que se esté invertido se venderán si caen por debajo de un precio determinado. De esta manera se garantiza tranquilidad al inversor, que no tiene que preocuparse por las fluctuaciones de los mercados. Eso sí, los stop loss son límites de pérdidas, lo que quiere decir que son una herramienta que funciona para los momentos malos de mercado. Lo más adecuado es introducir un stop loss que esté próximo al precio al que se entró en la inversión. También existe la opción contraria, que es limitar las ganancias y realizar beneficios cuando la acción o el activo determinado rebase un precio concreto. Algunos inversores podrían preguntarse quién podría estar interesado en limitar sus ganancias. Pues bien, lo cierto es que cuando la volatilidad se instala en los mercados, como ocurre en este momento, las revalorizaciones suelen darse la vuelta a una velocidad vertiginosa. Por eso, es también una estrategia adecuada asegurarse el éxito de la inversión, aunque este sea restringido, en lugar de arriesgarse a quedarse atrapado de forma indefinida en un valor determinado por haber intentado apurar al máximo la rentabilidad de la apuesta.

Dividendos

El Ibex 35 está compuesto por empresas que en su inmensa mayoría están diversificadas internacionalmente y que obtienen la mayor parte de sus beneficios en el extranjero. Los directivos de estas compañías no se cansan de repetir que el mercado no reconoce su valor. La mayor parte de estas empresas tiene su balance saneado, ingresos recurrentes y ofrecen una interesante rentabilidad por dividendo.

Al cierre de mercado del viernes pasado, hasta 23 valores del Ibex ofrecían una rentabilidad por dividendo superior al 5%. Entre ellas, destacan Abertis (11,5%), BME (10%), Telefónica (9,7%), Santander (9,4%), Caixa Bank (8,8%), Ebro Foods (7,6%) y ACS (7,5%). Eso sí, el inversor que decida apostar por los valores del Ibex, tiene que tener en cuenta que la penalización de la marca España seguirá presente durante mucho tiempo y que este tipo de inversión es una estrategia de largo plazo, que puede sufrir importantes oscilaciones en las próximas semanas.

La recomendación de los expertos es olvidarse de las gangas de los valores pequeños y centrarse en las empresas de gran capitalización, que tienen un flujo de ingresos sólido y estable y de sectores que dependan menos del ciclo económico. En Bolsa hay muchas oportunidades, pero se requiere siempre mucha prudencia.

Seguros de ahorro

En tiempos de dudas, una alternativa sólida es contratar productos de ahorro bajo la modalidad de seguro. Su ventaja es que no cuentan con riesgos o estos están muy controlados. De hecho, el sector asegurador ha aguantado bien la crisis sin dar sobresaltos.

En los seguros de ahorro, el titular debe depositar de forma periódica una prima. Pasados unos años, recoge el dinero acumulado y su interés correspondiente. Los detractores critican que la retribución de las pólizas es menor que la de los depósitos bancarios -sobre todo en tiempos de tipos de interés bajos- porque invierten en renta fija y tienen gastos de administración relevantes. Los seguros tienen ventanas de liquidez, pero conllevan peajes. Además, rara vez cuentan con ventajas fiscales. La excepción son los Planes Individuales de Ahorro Sistemático (PIAS): no se tributa el rendimiento si pasan 10 años de la primera aportación y se cobran como renta vitalicia.