El presidente del BCE sugiere una compra de bonos

Trichet da barra libre de liquidez a la banca

Trichet ha anunciado una inyección extraordinaria de liquidez para la banca a seis meses y ha sugerido que el BCE puede estar comprando deuda periférica. Tras una mejora transitoria, las tensiones han vuelto con fuerza al mercado de deuda.

Después de mantener los tipos de interés en el 1,5%, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, ha sacado la artillería pesada para aliviar la tensión de los mercados. Inyectará liquidez y realizará una subasta a seis meses el próximo 11 de agosto. Trichet, además, ha abierto la puerta a una intervenciónen el mercado de bonos: "No me sorprendería si al final de esta comparecencia sucede algo en el mercado", ha sentenciado.

Sobre el programa de compra de deuda pública, Trichet ha reconocido, a preguntas de los periodistas, que ha sido reactivado y que no sería raro que al término de la rueda de prensa pudieran apreciarse movimientos extraños en el mercado, dejando entrever que el BCE puede comprar bonos de países periféricos de manera inminente. La reacción de la prima de riesgo española ha sido positiva en un primer momento, aunque después la situación se ha vuelto a tensar.

Reconoció que la decisión de reactivar el programa de compra de deuda no fue unánime pero se aprobó por "abrumadora mayoría". y añadió que el Banco Central es completamente transparente en esta materia: "Ya verán lo que hemos hecho en estos últimos días[...]". El BCE está comprando bonos de Portugal e Irlanda, según un operador que cita Bloomberg.

Parada en la subida de tipos

De las palabras de Trichet se deduce que descarta subidas de tipos de interés, al menos en la próxima reunión, al señalar que "monitorizará estrechamente la inflación". Esta expresión, a diferencia de la de "vigilancia fuerte", supone una improbable subida de tipos de interés en la próxima reunión. "Nuestra política monetaria sigue adaptándose a la situación, analizando los riesgos relativos a la estabilidad de precios", ha señalado.

Trichet, en esta ocasión, ha puesto el acento en la ralentización del crecimiento económico: "La incertidumbre sobre el crecimiento es especialmente alta, aunque las expectativas de inflación en la zona euro deben mantenerse en torno al 2% ", ha sentenciado.

El BCE alargará las subastas de liquidez a tres meses y además ha anunciado que retoma la barra libre a seis meses: "Es apropiado en las circunstancias presentes para asegurarnos de que nos adaptamos al funcionamiento de los mercados. Lo nuevo es que prolongamos un trimestre adicional y que tenemos estas operaciones a seis meses".