COLUMNA

Morgan Stanley versus Goldman

Pocas cosas son más dulces para Morgan Stanley que superar a Goldman Sachs. No solo los ingresos fueron mejores, sino que el trading de renta fija de la empresa dirigida por James Gorman también superó a su homóloga. Lo que no ocurría desde hacía casi una década.

Eso no resta la importancia de la recuperación de Morgan Stanley en el negocio de renta fija, de divisas y de commodities. Es el único banco de inversión hasta el momento en informar de un incremento trimestral en el ingreso de la unidad respecto a los primeros tres meses del año.

La mejora ayuda a Gorman en su camino para llegar al objetivo del mercado-acciones FICC del 8%. Eso bien podría producir beneficios. Pero no tantos como poner a toda máquina la unidad de gestión de riqueza de la empresa. El trading presume de un margen alto antes de impuestos -de alrededor del 35%-. Pero el objetivo de Gorman de impulsar la rentabilidad de Morgan Stanley al 20% significa doblarlo desde donde está ahora.

Esto podría sonar ambicioso. Pero mucho de lo que arrastra el negocio es el coste de integración de Smith Barney y de actualizar las infraestructuras, un coste compartido con el dueño de la minoría Citigroup. El trabajo debería hacerse en gran parte el año que viene. Si se puede alcanzar el objetivo antes de impuestos, el ingreso de los operadores crece un 10% y Morgan Stanley incrementa su participación al 64%, para 2012 se traduciría en 1.600 millones de ingresos netos.

Eso sería un mayor impulso a la parte inferior de la línea que los 650 millones o lo que FICC pudiera aportar alcanzando su objetivo de mercado-acción, suponiendo que los ingresos de la industria aumenten un 10%. Las ganancias del trading son también de más calidad, ya que requieren mucho menos capital y riesgo. En última instancia, ese es el cambio más importante para Morgan Stanley.

Por Antony Curry