Alto grado de autonomía del gasto

S&P alerta de las deficiencias fiscales de las Comunidades Autónomas

La agencia de calificación S&P opina que el déficit fiscal de las Comunidades Autónomas se debe a que las reglas fiscales "no promueven esfuerzos de consolidación".

En 2010 las Comunidades Autónomas registraron un déficit fiscal del 2,8% del PIB -por encima del 2,4% establecido-, y la ejecución presupuestaria del primer trimestre de 2011 sigue mostrando las mismas desviaciones.

Según S&P, estos problemas se deben a que las regiones tienen un alto grado de autonomía de gasto, y esos gastos se ven impulsados además por sus responsabilidades políticas. Asimismo, "las regiones tienen bajos incentivos para reequilibrar de forma rápida sus desequilibrios fiscales y el Ejecutivo tienen pocas herramientas para inducir un fuerte grado de disciplina a nivel regional". En este sentido, la agencia apunta a que las autonomías necesitarán, previsiblemente, ayuda adicional del Gobierno central.

De este modo, S&P cree que las Comunidades Autónomas no tienen suficientes incentivos para acelerar los ajustes. Un recorte del gasto, además de ser políticamente muy sensible, podría reducir la calidad de los servicios públicos. E incrementar los impuestos tampoco parece una opción para las comunidades, que no han aplicado estas medidas hasta ahora.

La actuación del Gobierno central, asimismo, tampoco mejora los incentivos para restaurar el equilibrio, ya que "ha propocionado repetidamente apoyo a las regiones con desequilibrios fiscales".

La agencia advierte además que "una falta de apoyo del Gobierno central en 2011-2012 a las autonomías empeoraría el comportamiento presupuestario", y opina que si una región se enfrenta a dificultades serias, el Gobierno central proporcionará su apoyo, por ejemplo, en opinión de S&P, aumentando los ingresos de las regiones a través del modelo de financiación.

En el actual escenario de crisis financiera, hay que tener en cuenta además que los problemas regionales podrían incidir negativamente en la reputación del gobierno en los mercados financieros.

Con estos datos, la agencia pronostica "un camino lento de recuperación a largo plazo" y una moderación de las desviaciones fiscales.