Pista

El teatro clásico llena las tablas durante la temporada estival

El Festival de Almagro se blinda contra los vaivenes económicos con la creación de una fundación.

El teatro clásico llena las tablas durante la temporada estival
El teatro clásico llena las tablas durante la temporada estival

El teatro resiste con vehemencia a la crisis. A pesar de que las ayudas y subvenciones públicas se muestran cada vez más esquivas con las artes escénicas, al igual que con otros capítulos de los gastos de las Administraciones locales y regionales, los organizadores de festivales de teatro cuentan con una saludable afluencia de clientes en taquilla. Esta tendencia, que ya se había puesto de manifiesto en invierno y perdura en los primeros compases del verano, ha provocado que algunas compañías pongan en marcha sistemas para dar solidez económica a largo plazo a sus festivales.

Según explica la directora del Festival de Almagro, Natalia Menéndez, este año la dirección del evento ha creado una fundación, bautizada como Fundación y Teatro Internacional de Almagro. Esta nueva entidad jurídica permitirá al festival ganar "agilidad para captar nuevos patrocinios y ayudas comunitarias", así como más facilidades para participar en encuentros con otras entidades similares y crear coproducciones, una fórmula que permite reducir los costes a la hora de montar la representación de un espectáculo.

La creación de una fundación, explica Menéndez, también aportará ventajas fiscales a los patrocinadores del festival, pero no son solo las medidas financieras las que justifican esta decisión, sino "las posibilidades de trabajar de forma más eficiente para salvaguardar el patrimonio barroco español con eventos a lo largo del año", añade.

De hecho, el Festival de Almagro ha hecho de la defensa del teatro del Siglo de Oro su bastión de guerra. Durante el mes de julio esta localidad manchega se convierte en reducto del siglo XVII, con personajes de Lope de Vega, Tirso de Molina o Shakespeare danzando durante todo el mes en sus 16 espacios escénicos.

Para la presente temporada de este festival de marcado carácter internacional la versión de El Quijote de la Compañía Nacional China será una de las grandes sorpresas, pero también ocupará un lugar destacado La violación de Lucrecia, protagonizada por Nuria Espert, que recibió a principios de mes el Premio Corral de Comedias, el galardón más destacado de este festival.

En el Festival de Mérida la tradición grecorromana será la que reine sobre las tablas. El plato estrella de esta edición serán las tres versiones del clásico Antígona, de Sófocles, que estarán a cargo de Marta Etura, Bebe y Anna Allen. Mientras, en Madrid, el Teatro Alcázar acoge El castigo sin fin, de la compañía Rakatá, especializada en el teatro del Siglo de Oro y que estará en cartel hasta el 4 de septiembre. La Compañía Nacional de Teatro Clásico representará en verano sus versiones de El perro del hortelano y Un bobo hace ciento en diversas ciudades.

En Alcalá de Henares acaba de bajar el telón el festival Clásicos de Alcalá, con La escuela de la desobediencia, de María Adánez y Cristina Marcos mandando en el cartel.

Rakatá representará 'Enrique VIII' en Londres

La compañía de teatro Rakatá ha sido seleccionada dentro de los Juegos Olímpicos Culturales, un festival británico que se celebrará en Londres de forma simultánea a los Juegos Olímpicos de 2012, para representar la obra de Shakespeare Enrique VIII en los escenarios del Globe.

Varias compañías de diferentes países y con idioma distinto representarán en julio obras del autor más representativo del teatro inglés. La compañía española, que fue fundada en 2004, será el grupo que represente a la lengua castellana, explica el productor de Rakatá, Rodrigo Arribas, quien precisa que esta firma fue seleccionada por los responsable del teatro londinense entre compañías de numerosos países hispanohablantes.