Bankia y Banca Cívica

Los bancos ultiman sus colocaciones bajo otro castigo al sector

Las salidas a Bolsa de Bankia y Banca Cívica estuvieron en el aire hasta que el Parlamento de Grecia aprobó el duro plan de ajuste para reducir el déficit. La ratificación de la propuesta despejó el camino para arrancar las colocaciones. Sin embargo, la situación se ha tornado de nuevo adversa tras la rebaja de rating de Portugal a bono basura por parte de Moody's. Los bancos han cerrado una semana con fuertes pérdidas, un 5,73% se ha dejado de media el índice paneuropeo. El viernes, BBVA cayó el 4,9%; Sabadell, el 4,8%; CaixaBank, el 4,5%; Popular, el 4,2%; Santander, el 3,8%, y Bankinter, el 3,14%. Las entidades italianas retrocedieron por encima del 5%, después de que la prima de riesgo alcanzara máximo desde la entrada en el euro.

"Las salidas de Bankia y Banca Cívica están vinculadas al sector financiero, y en este momento el sentimiento es muy negativo", explica Javier Barrio, de BPI.

La diferencia entre el antes y después de la aprobación del plan de ajuste heleno, es que ahora no se cuestiona que Bankia y Banca Cívica salgan a cotizar, sus calendarios ya han fijado un día: el 20 de julio. Pero hasta entonces, las entidades tienen por delante la complicada tarea de convencer a un mercado reacio a invertir en entidades financieras.

Como principal reclamo, han diseñado unas ofertas con importantes descuentos, entre el 49% y 54% sobre el valor en libros en el caso de Bankia, y del 47% y 59% en el de Banca Cívica.

No obstante, el abanico de oportunidades dentro del sector español es amplio, ya que todos los bancos han sufrido importantes castigos a lo largo de los cuatro años de crisis y presentan altos descuentos.

Aún quedan días para finalizar las colocaciones, y entre otras cosas, se deberá decidir el precio definitivo, previsto para el día 18. Los analistas consideran que debería situarse en la parte baja de las horquillas ofrecidas para garantizar el éxito del debut. En la valoración final tendrán mucho que decir los grandes inversores, los institucionales, que son los que condicionan sus peticiones a precios determinados.

A falta de la confirmación sobre cómo está evolucionando la demanda, en el mercado se conoce que los particulares, tanto en el caso de Bankia como el de Banca Cívica, están respaldando las colocaciones.