Sólo Rusia tendrá medios para enviar misiones tripuladas

Cuenta atrás para los transbordadores espaciales

El Atlantis despegará a las 11:26 a.m. de la costa Este de EE.UU.
El Atlantis despegará a las 11:26 a.m. de la costa Este de EE.UU.

Si las condiciones meteorológicas lo permiten, el transbordador Atlantis despegará hoy por última vez hacia la Estación Espacial Internacional (ISS, sus siglas en inglés) desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida. Después de tres décadas de viajes espaciales y vuelos orbitales alrededor de la Tierra, el programa de transbordadores de la NASA toca a su fin con una misión de aprovisionamiento que durará 12 días y llevará 4 astronautas a bordo, tres hombres y una mujer.

El programa de transbordadores espaciales nació en la década de los 70 como un ambicioso proyecto estadounidense de transporte que sustituyera a las naves Apolo por otras reutilizables, más versátiles y con un uso distinto. Durante sus 30 años de historia, 5 naves han cumplido más de 120 misiones al espacio aunque no todas han corrido la misma suerte. El Challenger en 1986 y, más recientemente, el Columbia en 2003 sufrieron sendos accidentes que provocaron la destrucción completa de la nave y el fallecimiento de toda su tripulación. Sin embargo, otros 3, el Discovery, el Atlantis y el Endeavour han sido indispensables para la construcción y el mantenimiento de la ISS, el proyecto científico más puntero en el que colaboran las grandes agencias espaciales internacionales.

Con la llegada de Obama a la presidencia en 2009 y debido a los recortes en el presupuesto de la NASA el programa fue suspendido, así como las misiones tripuladas a Marte entre otros proyectos. Los 3 transbordadores en activo serán "jubilados" y expuestos en distintos museos de Estados Unidos junto al Enterprise, que nunca llegó al espacio y sólo se usó como nave de pruebas.

A partir de este momento la agencia espacial rusa Roscosmos será la única con capacidad para enviar misiones tripuladas al espacio en sus también veteranas naves Soyuz. Mientras tanto, el proyecto espacial estadounidense queda en el aire, convirtiéndose en una potencia sin programa tripulado propio hasta que se desvelan las incógnitas sobre el desarrollo de la nueva nave Orion, que aún se encuentra en fase de pruebas.