Exposición en la galería Courtauld de Londres

La puerta a la bohemia del Moulin Rouge en el centro de Londres

Jane Avril retratada por Toulouse-Lautrec
Jane Avril retratada por Toulouse-Lautrec

Como la de sus propios personajes, la sombra de su arte es alargada. Henri de Toulouse-Lautrec (1864-1901), el dibujante de los bajos fondos parisienses, sigue en boga. La galería Courtauld de Londres expone desde el 16 de junio y hasta el 18 de septiembre sus creaciones en torno a la figura de la bailarina Jane Avril (1868-1943) bajo el epígrafe "Toulouse-Lautrec and Jane Avril: Beyond the Moulin Rouge" ("Toulose-Lautrec y Jane Avril: más allá del Moulin Rouge").

El escenario, el inmortal local de variedades en su época más dorada. La protagonista, la frívola chica del cancán de la que se decía que tenía "el baile de San Vito", una limitada explicación de la enfermedad neurológica que padecía. Para la posteridad quedaron sus piernas contorsionadas danzando al ritmo frenético de la música, los pololos al aire y una sonrisa etílica imbuida en un ambiente espeso y de intensos colores. El gusto de la época, la de los artistas torturados y las noches de absenta y desenfreno se mantiene como en conserva en los afiches, pinturas y grabados que el diminuto gigante del arte (Toulouse-Lautrec padecía una enfermedad que impidió su crecimiento) realizó de "Jane la loca" en la soledad de su mesa en el cabaré.

En 2001, Baz Luhrmann intentó recuperar la bohemia y el encanto de Montmartre y, sobre todo, el de la carismática Avril, en su filme Moulin Rouge. La australiana Nicole Kidman fue la encargada de insuflarle vida a un personaje inspirado en ella, Satine. Zsa Zsa Gabor también fue Jane Avril, en 1952 y en otra película de nombre Moulin Rouge, esta del director John Huston. Recabados de diferentes colecciones internacionales, los pósters de Toulouse-Lautrec trasladan ahora, y por unas semanas, el glamour original del París del XIX al centro de Londres.