Juntos debemos combatir la piratería
Resulta imposible excederse en la condena de la piratería. La piratería es una violación de los principios más fundamentales de la civilización moderna. En la zona de mayor incidencia de la piratería, la costa del Cuerno de África, ningún navegante, ya sea un buque mercante o incluso un yate, podrá sentirse a salvo en el mar.
En la actualidad, más de 600 navegantes se encuentran secuestrados por piratas somalíes. Todos son víctimas inocentes de los secuestradores sin escrúpulos que operan en la costa del Cuerno de África y en el océano Índico. Sus familias tienen miedo de no volver a ver nunca más a sus allegados.
La piratería es inaceptable no solo por cuestiones humanitarias, de seguridad y jurídicas. A esto hay que añadir el impacto económico en el comercio internacional y en el transporte. Aunque es difícil de calcular, los expertos estiman que el coste total de la piratería en 2010 ascendía a aproximadamente 16.000 millones de dólares.
Entre 2007 y 2010 el número de ataques y secuestros por parte de piratas se ha cuadruplicado. La piratería constituye también un desafío serio y creciente para la seguridad y los negocios de la flota de buques españoles.
Aun cuando el creciente número de ataques de piratas está centrado en la zona costera del Cuerno de África y en el océano Índico, es necesario coordinar globalmente nuestros esfuerzos para combatirlos. Ningún país podría ni debería soportar la carga en solitario. Todos tenemos nuestra parte de responsabilidad. Como ministra de Asuntos Exteriores de Dinamarca animo a todos los Gobiernos y partes implicadas a sumarse a la lucha contra la piratería.
Actualmente un gran número de países de todo el mundo, así como organizaciones multilaterales y regionales, se dedican a gestionar estos retos, como por ejemplo las Naciones Unidas, la OTAN, la Unión Europea y la Organización Marítima Internacional (OMI). Sin embargo, seamos honestos, todavía se pueden mejorar nuestros esfuerzos comunes. Es necesario hacer más, y hacerlo mediante una acción conjunta, coordinada e internacional.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, ha dicho con elocuencia que "la piratería no es una enfermedad marítima. Es un síntoma de las condiciones en tierra". Estoy de acuerdo en que las soluciones a largo plazo hay que buscarlas en la misma Somalia revocando dos décadas de conflicto. Dinamarca es ferviente partidaria de soluciones a largo plazo para la situación en Somalia. Mi Gobierno ha preparado este año un amplio y ambicioso paquete de ayudas a Somalia que abarca una extensa serie de asuntos que incluyen iniciativas diplomáticas, de seguridad y de gobernanza así como la mejora de las condiciones de vida.
Junto con España, Dinamarca está jugando un papel destacado en la lucha internacional contra la piratería. El Gobierno danés presentó recientemente una amplia estrategia en materia de piratería que incluye medidas políticas, militares, jurídicas y de capacitación.
Tanto a corto como a largo plazo una solución viable requiere mecanismos nacionales más férreos de enjuiciamiento y encarcelamiento.
Dinamarca preside el grupo de trabajo internacional bajo el Grupo de Contacto sobre la Piratería frente a las costas de Somalia, que se ocupa de dichas cuestiones jurídicas cruciales.
Hasta ahora se han alcanzado buenos resultados en el área jurídica. El grupo de trabajo ha contribuido significativamente a facilitar la cooperación relativa a los aspectos jurídicos de la piratería entre los Estados. Esta cooperación incluye, entre otras cosas, normas jurídicas comunes en varios ámbitos relacionados con los esfuerzos militares y el enjuiciamiento de piratas sospechosos. La octava reunión celebrada los días 20 y 21 de junio en Copenhague se centró, entre otros asuntos, en el marco legal de los acuerdos de traslado una vez celebrado el juicio y en los aspectos legales del uso de guardias privados armados.
En el contexto del trabajo jurídico llevado a cabo en el grupo, Dinamarca y España han tenido una colaboración sumamente fructífera.
Con el fin de complementar los esfuerzos jurídicos, Dinamarca se ha comprometido a continuar su aportación a las operaciones navales de la OTAN. Nuestra aportación incluye un barco de apoyo con tripulación y helicóptero. Dinamarca desplegará además un avión de reconocimiento naval.
A más largo plazo, una solución viable precisa del establecimiento de mayores capacidades localmente. Necesitamos intensificar los guardacostas en la región así como la capacidad de la policía y de las cárceles, sobre todo en Somalia, para que los piratas somalíes puedan cumplir sus condenas en cárceles somalíes. Estos elementos también forman parte de la estrategia danesa.
Luchar contra la piratería es una tarea compleja. Necesitamos utilizar todos los instrumentos a nuestra disposición. Necesitamos la participación de muchos países y partes implicadas de todo el mundo. Estoy deseando continuar la colaboración entre España y mi país, Dinamarca.
Lene Espersen. Ministra de Asuntos Exteriores de Dinamarca