La demanda cae más de un 16%

Portugal salva la subasta a costa de pagar más

El Tesoro luso ha pagado la rebaja de la calificación de su deuda. El organismo ha tenido que incrementar la rentabilidad ofrecida respecto la anterior subasta para conseguir colocar 848 millones de euros en letras a tres meses.

Ministerio de finanzas de Portugal
Ministerio de finanzas de Portugal

Portugal ha salvado los muebles. El día después de que la agencia de calificación Moodys dejase la nota de la deuda portuguesa en el nivel de 'bono basura' tras recortarla cuatro escalones, el Tesoro luso ha acudido a buscar financiación los mercados. Mal momento que se ha saldado con una cobertura bastante pobre. Así, se ha conseguido vender 848 millones que quedan en el rango bajo de la horquilla que fijaba el organismo del país vecino y que oscilaba entre los 750 y los 1.000 millones de euros. Todo ello, claro está, a costa de ofrecer unas rentabilidades más jugosas, abonando un 4,926% respecto al 4,863% de la anterior subasta de características similares que tuvo lugar el pasado 15 de junio.

Para hacerse una idea de los estratosféricos intereses que necesita ofrecer Lisboa para conseguir liquidez en el mercado, es adecuado comparar la remuneración lusa que ofertó España en su última subasta de títulos con vencimiento a tres meses. Mientras que Portugal roza ya el 5%, el Tesoro nacional se vio obligado a abonar un 1,56%, es decir más de tres puntos porcentuales de diferencia.

Estos malos datos también se extienden a la cobertura. Así, mientras hace apenas un mes la demanda era 2,4 veces superior a la oferta, en esta ocasión se ha limitado a doblar el importe cayendo así el número de solicitudes en más de un 16%. Todo ello está teniendo implicaciones en el mercado secundario con los bonos a diez años situado en máximos históricos tras rebasar el 12%.