Ha sido abogado, empresario, escritor y ministro en tres ocasiones

Alberto Oliart, un gestor de consenso

Alberto Oliart fue nombrado Presidente de la Corporación Radio Televisión Española en 2009 tras la dimisión de Luis Fernández. En su dilatada trayectoria ha trabajado tanto en la empresa privada como en la Administración pública. Hoy ha presentado su dimisión "por motivos de salud".

Alberto Oliart Saussol (Mérida, 1928), licenciado en Derecho por la universidad de Barcelona, llegó a la Corporación RTVE en 2009 tras una larga carrera vinculada tanto a la política como a la actividad empresarial. Antes de ser nombrado ministro ya ocupó cargos de la Administración pública, primero en Renfe y más adelante en el Ministerio de Hacienda y la Dirección General de Presupuestos del Estado.

Formó parte de los gobiernos de UCD de Adolfo Suárez y de Leopoldo Calvo-Sotelo ocupando las carteras ministeriales de de Industria e Energía, Sanidad y Defensa entre los años 1977 y 1982. Abandonó la política con la llegada del primer gobierno de Felipe González para volver al sector privado, donde ya había ocupado cargos de consejero en el Banco Urquijo y el Banco Hispano Americano.

En su faceta personal se reconoce aficionado a la literatura, especialmente a la poesía, y fue galardonado en 1997 con el X Premio Comillas de Biografía como reconocimiento a su obra Contra el olvido, en la que recoge sus memorias. Además, tras dejar la política, se ha dedicado como empresario a la ganadería en su tierra, Extremadura.

Pese a no tener experiencia en sector de los medios de comunicación, en noviembre de 2009 fue nombrado Presidente de la corporación pública tras un acuerdo entre PP y PSOE. Sustituyó a Luis Fernández, quién ocupada el cargo desde el año 2007 y que dimitió por discrepancias con el nuevo sistema de financiación de RTVE que eliminaba la publicidad el 1 de enero de 2010.

De acuerdo con la ley de 2006 sobre la radio y la televisión de titularidad estatal, la nueva Corporación RTVE debía nombrar a su presidente con la aprobación del Parlamento y no por designación directa del Gobierno. Luis Fernández fue el primer candidato de consenso y tras su dimisión, el nombramiento de Oliart fue aprobado en el Parlamento con los votos a favor de PSOE y PP, a los que se añadieron los de CIU y Coalición Canaria.

Durante su presidencia ha tenido que enfrentarse con diferente suerte a los retos que suponían adecuar RTVE a la nueva ley de financiación que eliminaba la publicidad, la cada vez mayor fragmentación de las audiencias y la adaptación completa de la cadena pública al sistema de televisión digital terrestre (TDT).

A pesar de su llegada con el consenso de los dos partidos mayoritarios, en los últimos tiempos el PP había elevado el tono de sus críticas, acusándolo de manipulación a la cadena pública durante su mandato y de la externalización de servicios a favor de empresas como Mediapro. Si finalmente, el Consejo de Administración aprueba su dimisión, esta se producirá poco después de conocerse la adjudicación a Telefónica Broadcast Services (TBS), empresa dirigida por su hijo, Pablo Oliart, de la cobertura técnica del programa La mañana de La 1.