Renegociará la recepción de varios activos de FCC y Bankia

Globalvía deja las radiales 3 y 5 fuera de su ampliación de capital

La concesionaria Globalvía, participada por Bankia y FCC, tiene a punto la acogida de fondos internacionales a través de una ampliación de capital. En paralelo, debería cerrar este año la integración de concesiones procedentes de los actuales accionistas. Restan siete, las radiales 3 y 5 entre ellas, pero el traspaso se renegocia al no encajar en la nueva empresa parte del lote.

Globalvía deja las radiales 3 y 5 fuera de su ampliación de capital
Globalvía deja las radiales 3 y 5 fuera de su ampliación de capital

La aprobación del plan de ajuste en Grecia y la decisión de Bankia de salir a Bolsa, han aclarado en los últimos días dos variables que sobrevolaban la esperada ampliación de capital de Globalvía por una suma entre 500 y 700 millones.

La concesionaria de infraestructuras que preside Juan Béjar, en la que participan FCC y Bankia a partes iguales, tiene ya atada la estructura de capital que resultará de la entrada de fondos de pensiones, de nacionalidad canadiense y holandesa. Pero la operación había pasado en las últimas semanas a un segundo nivel de prioridad por los planes de estreno bursátil de Bankia. Una vez fijada la cita del nuevo banco con el parqué, Globalvía entra en la recta final.

En cuanto al huracán griego, los futuros entrantes -su identidad no ha sido desvelada- han seguido al minuto las decisiones en torno al ajuste, así como la evolución de la prima de riesgo española, antes de invertir en una firma de nuestro país.

El horizonte está ahora bastante más despejado para Globalvía, que ha dado máximas garantías a los socios de que se encontrarán a gusto. Una de ellas, como informó CincoDías, es olvidarse de la salida a Bolsa para evitarles la práctica del mark to market o valoración a precios de mercado de los activos cotizados en sus balances.

La otra gran decisión, al margen de una política atractiva de dividendos, ha sido dejar cualquier tipo de activo tóxico fuera del perímetro de empresa sometido a la ampliación. Entre ellos, la participación del 20% en las radiales 3 y 5, lastradas por su déficit de tráfico, carencia de beneficios y una próxima refinanciación en el año 2012.

Ambas radiales forman parte de un lote de siete concesiones que Globalvía debe recibir aún de FCC y Bankia, que tenían marcada la entrega en 2011. La inyección a la participada se da en base a un acuerdo entre accionistas para engordar la filial. Los traspasos requieren el visto bueno de las administraciones concedentes, la banca acreedora y del resto de socios en cada concesión.

El hecho es que ninguna de esas infraestructuras ha sido transferida durante el primer semestre. Fuentes cercanas a las empresas implicadas argumentan que se debe tanto al intento de evitar el contagio de Globalvía con las citadas radiales, como al giro estratégico de la compañía (su foco está en autopistas y el ferrocarril), lo que ha restado atractivo a algunas de las concesiones esperadas.

La entrega de FCC y Bankia incluirá el 19% de los tranvías del Baix Llobregat y del Besòs; Marina de Laredo (42,5%); el 20% de la concesionaria Accesos de Madrid, operadora de las radiales 3 y 5; y la autovía Ibiza-San Antonio (50%). De fuera de España, Globalvía debe asumir el 70% del capital del túnel de Coatzacoalcos (México) y el 48% de la autopista costarricense entre San José y San Ramón. La inversión total que han merecido las siete alcanza los 2.046 millones.

Todas ellas estará fuera de la operación de ampliación de capital y en próximas negociaciones entre Globalvía y sus socios se determinará cuáles pasan al listado de activos de la concesionaria y qué parte se queda en una sociedad externa que agrupe la parte no estratégica de su negocio. En este último caso, se irán poniendo en venta o, simplemente, quedarán en cuarentena para no afectar al resultado de la Globalvía sana, la que participarán los fondos.

Algo más que ayudas económicas

Vista la situación de las radiales madrileñas -tráfico e ingresos muy por debajo de las previsiones, sumado a la necesidad a corto plazo de refinanciar y el sobrecoste en obras y expropiaciones-, no es de extrañar que la dirección de Globalvía y sus nuevos accionistas traten de eludir la entrada de Accesos de Madrid (R-3 y R-5) en su perímetro. Al menos hasta que Fomento habilite una solución de reequilibrio a largo plazo.

Las distintas empresas afectadas por la mala marcha de las radiales han solicitado al Gobierno que habilite cuentas de compensación, con un plazo de 20 años, con las que se amortigüen las pérdidas de las concesionarias. Pero además de esta solución de reequilibrio económico, se piden decisiones que animen el tráfico y devuelvan la confianza a los bancos que financiaron las obras de construcción.

Entre esas medidas se incluye la creación de carriles bus VAO en las autovías A-2, A-3, A-4 y A-5. Con ello quedaría eliminado un carril en hora punta, que se dedicaría a vehículos de alta ocupación. Esa presión al tráfico, a juicio de las concesionarias, favorece al transporte público y daría clientes a las autopistas de pago.

La otra gran petición es que se aumente el límite de velocidad a 130 kilómetros por hora para dar atractivo al pago del peaje.

Las cifras

1.300 millones suman los recursos propios de Globalvía.

700 millones, conseguidos a través de la ampliación de capital, podrían levantar unos 2.800 millones en recursos externos para operaciones.

183 millones alcanzó la facturación de Globalvía en 2010. El Ebitda de la empresa alcanzó los 112 millones.