La UE mantiene la presión sobre Atenas

Bruselas amenaza con dejar quebrar a Grecia si rechaza el plan de ajuste

La Comisión Europea advirtió ayer al Parlamento griego que si rechaza el plan de ajuste exigido a cambio del rescate condenará al país a la suspensión de pagos. La zona euro prepara un plan alternativo por si se cumple ese escenario catastrófico.

Bruselas endureció ayer el tono con Grecia, en vísperas de que el Parlamento de ese país vote hoy un draconiano plan de ajuste al que la zona euro y el FMI supeditan la liberación de 12.000 millones de euros en préstamos que salvarían a Atenas de la quiebra.

"No hay otra vía distinta a las dolorosas reformas y a la consolidación fiscal", advirtió ayer el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso. Y el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, añadió que "el único camino para evitar la suspensión de pagos es que el Parlamento respalde el programa económico" pactado por el Gobierno socialista de Yorgos Papandreu con la CE, el BCE y el FMI. Ese plan prevé un recorte del déficit de 28.000 millones de euros hasta finales de 2014, y privatizaciones por 50.000 millones.

El Parlamento griego comenzó ayer el debate de las medidas. Hoy someterá a votación el marco general y mañana las normas para su aplicación. El grupo socialista cuenta con 155 escaños sobre 300, lo que concede a Papandreu un margen de cuatro diputados para aprobar las propuestas. Pero dos parlamentarios socialistas han anunciado su rechazo y puede haber más deserciones.

Los conservadores de Nueva Democracia (86 escaños) se han negado a apoyar el plan a pesar de los ruegos de sus correligionarios del PP Europeo, lo que deja la votación de hoy en un filo de navaja. Papandreu, sin embargo, podría contar con el apoyo de los cinco diputados expulsados en 2010 de Nueva Democracia por apoyar el plan de ajuste.

Las protestas se recrudecen

La incertidumbre sobre la votación ha llevado a la zona euro a preparar planes de contingencia. "Debemos garantizar que podemos reaccionar rápidamente ante un peligro para el sector financiero o para otros países del euro", reconoce el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble. Bruselas, sin embargo, prefiere no hablar en público de ese plan B, "para no dar la impresión de que vote lo que vote el Parlamento hay alternativa".

Mientras tanto, Grecia vivió ayer una nueva jornada de huelga general y de movilizaciones, en donde la policía cargó en varias ocasiones contra los miles de manifestantes que se agolpaban en las cercanías del Parlamento.