Las deserciones en el partido del Gobierno aumentan la incertidumbre

Grecia sigue el debate del plan de ajuste en medio de otra huelga general

El Parlamento griego continúa hoy el debate sobre el plan de austeridad exigido por Bruselas en medio de deserciones en las filas del partido del Gobierno y una nueva huelga general de 48 horas, que coincidirá mañana con una votación clave para desbloquear el quinto tramo de ayuda al país.

Grecia afronta una nueva huelga general que amenaza con paralizar al país en pleno debate sobre las nuevas medidas de austeridad exigidas por Bruselas para acceder al quinto tramo del rescate. Las protestas, que durarán 48 horas, arrancaron esta medianoche y proseguirán mañana, de modo que coincidirán el miércoles con la votación del plan de ajuste, vital para el futuro económico del país.

Los principales sindicatos de Grecia han invitado a los ciudadanos y trabajadores helenos a que participen de forma "masiva" en la huelga. Los medios de transporte, a excepción del metro, cuyo sindicato ha decidido suspender su participación en la huelga, no funcionarán. Permanecerán cerradas oficinas de la Administración, bancos, centros públicos y colegios. Los hospitales solo atenderán las urgencias.

Deserciones en partido del Gobierno

A la creciente presión social se suma la incertidumbre de si el Gobierno socialista logrará que la Asamblea apruebe los ajustes ante las deserciones en sus filas. El primer ministro, el socialista, Yorgos Papandréu, y su ministro de Finanzas, Evangelos Venizelos, están inmersos en continuas consultas para convencer a los disidentes de su grupo parlamentario de la necesidad de aprobar las nuevas medidas, por duras que sean. De ello depende la entrega de un quinto tramo de ayuda externa de 12.000 millones de euros para pagar sueldos y pensiones en julio.

Sin ese dinero, Grecia no podrá afrontar sus pagos y se convertiría en el primer país de la Eurozona que suspende pagos, lo que puede generar un efecto dominó que arrastre a la banca europea y acabe golpeando a otros países del Viejo Continente.

El nuevo plan de ajuste 2012-2015 se votará en dos sesiones diferentes. La primera, mañana miércoles, es la que debe dar el visto bueno al marco general de las medidas, mientras que el jueves se ratificará una ley adicional para su aplicación.

Dos diputados socialistas han expresado su intención de votar en contra por discrepar de la privatización del 17 % de la empresa nacional de electricidad, lo que debilita la mayoría parlamentaria de cinco escaños que tiene el partido del Gobierno.

En total, el Movimiento Socialista Panhelénico (Pasok) cuenta con 155 diputados dispuestos a apoyar las medidas, después de haber tenido ya tres deserciones, aunque dos diputados fueron sustituidos y no se perdieron sus actas. De cumplirse las amenazas de los otros dos legisladores se quedarían en 153, cuando el mínimo para sacar adelante la votación es de 151 votos.

Ayer, durante la primera sesión del debate del plan de austeridad, el Gobierno griego volvió a pedir a la oposición que apoye sus recortes.

El programa para conseguir 78.000 millones de euros en cuatro años conlleva más impuestos, despidos y recortes en sueldos y pensiones para reducir el déficit al 7,5% del PIB este año y a menos del 3% en 2014.

La mayoría de los diputados de la oposición ha declarado que votará en contra.