Gastronomía

Gastromercados, el picoteo más 'trendy'

Imagen de un puesto del Mercado de San Miguel (Madrid)
Imagen de un puesto del Mercado de San Miguel (Madrid)

Es una moda, como muchas, importada. No por eso hay que despreciarla. Se inició hace unos años en Londres, en uno de los mercados más trendy del momento, Borough Market, el lugar que todo gourmet debe visitar por sus productos gastronómicos artesanales y ecológicos. Está próximo a la Tate Modern, y es frecuentado por artistas u reconocidos chefs. Los fines de semana se convierte en uno de los sitios más apetecibles para tomar el lunch. Informal pero con mucha calidad.

En Madrid, el mercado de San Miguel (en la calle Mayor), considerado bien de interés cultural, debido a su estructura de hierro parisien. Lleva dos años abierto y no ha no ha muerto de éxito. Su popularidad crece, debido a la calidad de la oferta gastronómica que ofrece para paladares sibaritas. Algunos de los puestos más interesantes para degustar con una copa de vino o una cañita de cerveza bien tirada: el stand de las ostras y el champán; las croquetas de Víctor Montes, el puesto de jamón de Carrasco, la exquisita oferta del local de quesos (con el deseado Monte Enebro), o de los encurtidos. Si alguien quiere disfrutar de un buen pan, nada como pararse en el puesto del pan. Para el dulce no hay mejor oferta que la Austriaca y el Horno de San Onofre.

De estreno también está el Mercado de San Antón, en el corazón de Chueca. Uno de los puestos más atractivos es el de las frutas y verduras, donde se puede adquirir lechugas vivas, esto es, con su propia raíz, sinónimo de frescura. En un rincón de la planta baja se encuentra la bodega de Víctor Montes, con ensaladas y una amplia oferta de croquetas. La primera planta es de pinchos, y la última alberga un restaurante, gestionado por Osborne, con una propuesta divertida: se elige en el mercado el producto y ellos lo cocinan.

En Barcelona, el mercado de la Boquería (en plena Rambla) se ha convertido en uno de los atractivos turísticos de la ciudad. Numerosos turistas se acercan a tomar un pincho o unos zumos recién elaborados con frutas frescas. En Valencia, el mercado Central es otro de los lugares preferidos para tomar raciones y tapas.

Los gastromercados es una tendencia que va calando y una manera de recuperar edificios históricos y que no se pierda la costumbre de disfrutar del producto fresco.