El cártel no se pone de acuerdo sobre el aumento de producción

El fiasco de la OPEP lleva al crudo al borde de los 120 dólares

La OPEP ha cerrado su primera reunión del año sin acuerdo para aumentar su producción. La noticia ha encarecido instantáneamente en dos dólares el barril de Brent, que ya roza la barrera de los 120.

Ante la falta de acuerdo de la OPEP, las cuotas quedan inalteradas en 24,8 millones de barriles diarios (mbd). "La reunión ha terminado y por desgracia no hemos logrado ningún consenso", afirmó a la prensa el secretario general de la OPEP, Abdala Salem El Badri.

La OPEP prevé volver a reunirse dentro de tres meses. De momento, la presión de la demanda de los emergentes y la congelación de la oferta han vuelto a impulsar al alza los precios.

Los representantes de países del Golfo Pérsico señalaron que Iran, Venezuela y Argelia se habían opuesto a la propuesta de incrementar la producción. Los delegados de otros países aseguraron que la propuesta de aumento para abaratar los precios era demasiado elevada.

"Algunos creían que debía de haber un incremento de producción. Otros defendieron que teníamos que tomarnos más tiempo para analizar la situación", resumió El Badri para explicar las posiciones divergentes de los doce socios de la OPEP.

El secretario general no quiso referirse a las posiciones específicas de ningún país y recalcó que la organización no está "en crisis". "La razón por la que no hemos conseguido una decisión es porque cada país tenía sus propios números, y no hemos podido poner acordar los datos. Pero el ambiente era amigable", afirmó El Badri. "Hay un gran número de incertidumbres que han hecho muy difícil tomar una decisión", argumentó sobre las razones de las disensiones entre los ministros.

La guerra civil en Libia y la intervención de la OTAN ensombrecieron también las consultas de Viena. Mientras que Qatar ha reconocido a la oposición como el único gobierno legítimo de Libia, otros socios, como Venezuela, mantienen su apoyo al régimen del coronel Muamar el Gadafi.

El conflicto en Libia, además de dividir a los socios del grupo por razones políticas, afecta seriamente al mercado petrolero y presiona al alza los precios del barril de crudo.

Se calcula que Libia ha dejado de producir 1,4 millones de barriles diarios (mbd) y apenas bombea ahora cerca de 0,2 mbd, y los demás productores de la OPEP sólo han compensado parcialmente esa pérdida de suministros.