Una de ellas, Sedesa, se compró hace un año

Dos filiales de Ezentis se acogen al preconcurso de acreedores

La historia se repite. No hace tanto que Avánzit y sus filiales salieron de la suspensión de pagos. Ahora, bajo el nuevo nombre de Ezentis, dos participadas acaban de pedir el preconcurso.

El auditor ya lo advertía en su informe sobre las cuentas de 2010. La situación de Ezentis es compleja, tiene fondo de maniobra negativo y unas deudas elevadas que fuerzan una refinanciación, decía PricewaterhouseCoopers.

Y el grupo acaba de demostrar que el auditor tenía razón. En un hecho relevante, la compañía ha informado que dos de sus filiales, Asedes Capital y Ezentis Infraestructuras (la antigua Sedesa), "han acordado acudir a la vía preconcursal prevista en la ley a fin de lograr la aceptación de una propuesta anticipada de convenio con sus acreedores y así permitir la continuidad de las actividades de ambas filiales". Ahora, ambas tienen un máximo de cuatro meses de suspensión de los pagos durante cuales deben buscar una salida que equilibre su situación económica o entrar en el concurso definitivo.

Por eso, Ezentis afirma que "además de empezar a trabajar en una propuesta anticipada de convenio con sus acreedores en este nuevo marco, ambas sociedades han puesto en marcha un plan de viabilidad que comprende, entre otras, medidas de reducción de costes, de búsqueda de eficiencias y potenciación del negocio internacional. Todo ello, sin perjuicio de que se continúa con las negociaciones para una posible entrada de nuevos inversores y de otras fuentes de financiación en el capital".

Está por ver, con todo, que Ezentis consiga hacer los deberes, entre otras cosas porque lleva varios meses intentándolo sin éxito. De hecho, una de las compañías en preconcurso, Ezentis Infraestructuras, fue adquirida hace menos de un año. En ese momento, se constató la necesidad de financiación para la compañía, pero se creyó que se podría conseguir. No ha sido posible.

Ezentis asegura que la situación de sus dos filiales no afecta al resto del grupo, pero la compañía en su conjunto también tiene problemas. Tal y como alertó el auditor, el fondo de maniobra es negativo y la deuda, alta, lo que genera dudas sobre la continuidad. Por ello, Ezentis lleva meses intentando refinanciar su deuda y buscando un socio que entre en el capital.

No es la primera vez que este grupo se enfrenta a una situación concursal. Cuando tenía otro nombre, Avánzit, entró en suspensión de pagos en 2002 y estuvo años en ese estado.