Cree que logrará reducir su déficit

España no volverá a tasas de paro del 9% hasta 2026, según la OCDE

La OCDE calcula que España no volverá a registrar niveles de paro anteriores a la crisis hasta el año 2026, cuando la tasa de desempleo se situará en el 8,9%.

En su informe semestral de Perspectivas Económicas, la OCDE mantiene sin ambios su previsión de crecimiento económico para España en 2011 en el 0,9%, pero empeora sus estimaciones de de la tasa de paro, con un 20,3% de media frente al 19,1% calculado en noviembre.

Señala que, aunque el nivel medio de desempleo empiece a bajar el próximo ejercicio, lo hará de forma muy moderada, de modo que se quedará de media en el 19,3%, y no en el 17,4% que había augurado en su informe precedente.

Indica además que la tasa de desempleo se reducirá en torno al 14% en el último cuarto de 2015 y solo se situará en niveles previos a la crisis dentro de 15 años, cuando en 2016 se coloque en el 8,9%. Al cierre de 2007, la tasa de paro registrada era del 8,6%.

En cuanto al PIB, la OCDE no sólo siguió mostrándose menos optimista sobre la recuperación económica que lo que estima el Gobierno español (1,3%) y más acorde con la previsión de la Comisión Europea (0,8%), sino que además limitó las expectativas de crecimiento para 2012 al 1,6%, dos décimas menos de lo que apuntó en noviembre pasado.

A juicio de la OCDE, aunque la corrección en el sector inmobiliario está "bien avanzada" (los precios acumulan una caída de alrededor del 20 %), la actividad va a continuar por un tiempo deprimida, debido a la gran cantidad de viviendas aún por vender.

En ese contexto, la recuperación económica se va a producir "gradualmente" y eso implicará que la disminución del desempleo, que en España es con diferencia el más elevado de los 34 países miembros, se produzca "lentamente".

Logrará reducir el déficit

En cuanto al déficit, la OCDE espera que España logrará reducir su déficit público al 6,3% del PIB en 2011, desde el 9,2% registrado el año pasado y tres décimas por encima del objetivo marcado para el presente ejercicio.

Sin embargo, las estimaciones del conocido como 'Club de los países desarrollados' contemplan que España logrará reducir el desequilibrio de sus cuentas públicas el próximo año hasta el 4,4%, en línea con el objetivo marcado por el Gobierno, que pretende dejar el déficit en el 3% al año siguiente.

Persisten los riesgos

A nivel de todos los países miembros, la OCDE mejoró sus previsiones de crecimiento a la vista de que la recuperación tiene cada vez una base más amplia y sostenida, con la notable excepción de Japón, afectado de lleno por los destrozos del tsunami de marzo. Advirtió de que en cualquier caso los riesgos "siguen siendo elevados" y que la situación se podría torcer.

Los principales riesgos son que continúe la escalada del precio del petróleo por la inestabilidad en algunos de los grandes países productores o que la recuperación de Japón en la fase de reconstrucción tras el seísmo sea muy lenta o acarree problemas de aprovisionamiento a otros países y en particular a China.

Pero también los derivados de los elevados niveles de deuda en algunos de los países de la organización y de la situación en ciertos mercados inmobiliarios, problemas que de recrudecerse podrían arrastrar a los mercados financieros a la baja.

Los emergentes tirarán de la economía

La organización cree que los mercados emergentes seguirán siendo los que tiren de la economía mundial, que crecerá este año un 4,2% (tras el 4,9% logrado en 2010) y un 4,6% el próximo. En la OCDE la progresión será del 2,3% en 2011 y del 2,8% en 2012 (después del 2,9% en 2010), las mismas cifras que había anunciado en el informe anterior.

Sí que cambian respecto a noviembre las previsiones de algunos países, y en particular la de Japón que en lugar de registrar un aumento del Producto Interior Bruto (PIB) del 1,7% este año, sufrirá una caída del 0,9% a causa del tsunami, antes de recuperarse un 2,2% el ejercicio próximo.

Ese desastre, que según las autoridades japonesas ha causado destrozos equivalentes a entre el 3,3% y e 5,2% del PIB del país, no debe tener un amplio impacto negativo directo sobre el crecimiento en el resto del mundo.

Y por eso la situación es compatible con una revisión al alza de las expectativas de la OCDE este año tanto para Estados Unidos, con una subida del PIB del 2,6% (cuatro décimas más de lo augurado hace seis meses) como para la zona euro, con un 2% (tres décimas más).

Para 2012, los autores del estudio han mantenido en esos dos bloques las mismas cifras de crecimiento (3,1% para EE UU y 2% para la zona euro) que siguen ilustrando las diferencias de grado en la recuperación a uno y otro lado del Atlántico.

Las explicaciones hay que buscarlas sobre todo en los tres países que han tenido que solicitar el rescate financiero -Grecia, Irlanda y Portugal- cuyo PIB bajó en la segunda mitad de 2010. En España la situación no fue tan grave, pero durante ese semestre la demanda interna tuvo una caída relevante.

De acuerdo con el mismo diagnóstico, para este ejercicio, España será el único de este grupo que tendrá un crecimiento positivo (0,9%), aunque menos de la mitad del conjunto de la zona euro, mientras Irlanda permanecerá estancada (0%) y tanto Portugal como sobre todo Grecia retrocederán (2,1% el primero, 2,9% el segundo).

Refiriéndose a estos cuatro, pero también a otros grandes países que tienen fuertes problemas de deuda, como Estados Unidos y Japón, la OCDE insiste en que a pesar de algunas mejoras, las necesidades para estabilizar el agujero de las finanzas públicas son "sustanciales".