Automóvil

El eléctrico, más futuro que presente

La apuesta del Gobierno por fomentar su compra, con ayudas de hasta 6.000 euros, se produce en un momento crítico en el mercado automovilístico español.

Recarga de batería de un coche eléctrico
Recarga de batería de un coche eléctrico

El Gobierno aprobaba hace unos días el Real Decreto que regulará la concesión de subvenciones para la compra de vehículos eléctricos en 2011. En total, una cantidad de 72 millones de euros enmarcados dentro del Plan de Acción 2010-2012 y de la Estrategia Española de Impulso del Vehículo eléctrico.

El Estado subvencionará hasta un 25% del precio antes de impuestos del vehículo, con un límite de 6.000 euros por cada uno, para usuarios particulares y flotas privadas. Industria ya anunció hace unos meses que destinaría 255 millones de euros para apoyar al vehículo eléctrico en 2011: 72 en ayudas directas y el resto para programas de industrialización, nuevas infraestructuras, I+d+i, y marketing, entre otros.

Pese a los esfuerzos, la realidad actual del eléctrico es que aún no es una opción atractiva para el mercado. En 2008, el Plan de Activación del Ahorro y la Eficiencia Energética 2008-2011ya incluía medidas para su impulso. En concreto, a través del proyecto MOVELE, que entre 2009 y el 31 de diciembre de 2010 preveía introducir 2.000 vehículos y 500 estaciones de recarga en los entornos urbanos, con un presupuesto de ocho millones para ayudas a la compra. El plazo se amplió hasta el 31 de marzo, y a día de hoy se han matriculado de forma efectiva 933 vehículos, agotando 2,79 millones del presupuesto. Según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), aún quedan por resolver un número de solicitudes que podrían elevar el total de matriculados a 1.530. De ésta cantidad, 204 son turismos, el vehículo más numeroso en las grandes ciudades.

Mucho más lejos quedan las previsiones realizadas en la Estrategia de Impulso, que planteaba un escenario en 2010 con 2.000 vehículos circulando por España, número que aumentaría a 22.000 durante 2011. El IDAE calcula que la cifra en la actualidad se sitúa alrededor de los 3.000. En lo que va de año se han vendido 97 coches eléctricos según datos de la patronal de los fabricantes, Anfac.

Desde el IDAE reconocen que la oferta de vehículos eléctricos presente en el mercado es inferior a la prevista en abril de 2010, cuando se publicó la Estrategia, dado el retraso de las marcas principales de vehículos en entrar en este segmento. Otro elemento que no juega a favor, quizá más importante por su mayor complejidad, es la concienciación de los ciudadanos. Hoy en día, lo que prima a la hora de adquirir un automóvil es su precio y su disponibilidad inmediata. El componente medioambiental no es una prioridad, algo que demuestran hechos como que los vehículos usados vendan el doble que los nuevos, y que entre ellos los más solicitados sean los que tienen más de diez años.

Un momento difícil en el mercado

El mercado automovilístico en nuestro país no invita a hacer estimaciones demasiado optimistas sobre el vehículo eléctrico. Las ventas de automóviles caen mes a mes: la del abril fue la décima consecutiva, situando las matriculaciones de automóviles en niveles de 1993. El fin del Plan2000E coincidió, no por casualidad, con el inicio de una tendencia negativa que no tiene visos de recuperarse a corto plazo. Sólo las empresas y las compañías alquiladoras pueden mejorar los datos, mientras que la venta a particulares no remontará hasta que no se vuelvan a ofrecer incentivos a la compra, según defienden los fabricantes y distribuidores.

æpermil;ste momento negativo influye de forma directa en los vehículos eléctricos, caros -por encima de 30.000 euros sin ayudas-, escasos en los concesionarios, y con una variedad de modelos muy limitada. Su autonomía, de unos 100 kilómetros, aún está por mejorar, al igual que las formas de recarga. En definitiva, sus prestaciones están muy por debajo de las de los vehículos convencionales. Los fabricantes principales centran sus esfuerzos en mejorar los consumos y las emisiones de éstos, y algunos como Toyota prefieren centrarse en en el concepto de los vehículos híbridos enchufables.

La llegada de modelos de las marcas generalistas aumentaría la competencia y los precios podrían disminuir paulatinamente, haciendo más atractivo el mercado de los eléctricos. Por el momento, son tres las que ya los tienen a la venta, aunque en realidad, se trata de un mismo modelo. Sobre la base del Mitsubishi I-Miev, Peugeot ha lanzado su iOn y Citröen el C-Zero. En los tres casos, se trata de un vehículo de 66CV, cero emisiones y unos 150 km de autonomía. La recarga del 100% de sus baterías, en un punto de 220V, es de seis horas, mientras que en uno de corriente continua y 330V tardaría media hora en cargar el 80%.

Precisamente el tiempo de recarga es otro de los problemas. En nuestro país sólo hay un punto de recarga rápida, en Barcelona, inaugurado hace un mes por Endesa y Cepsa, y que permite la recarga en 15 minutos del 80% de la batería. La recarga rápida consiste en un punto de corriente continua con una potencia máxima de 50KW. El IDAE cifra en 472 los puntos de recarga públicos, repartidos en 52 ciudades.

¿Cuánto cuesta este "combustible eléctrico? Según datos de Endesa, se podrían recorrer 100km por 1,5 euros recargando durante la noche; tres euros con una tarifa normal y cinco con la recarga rápida. Para un consumo urbano de 6l/100km en un vehículo diésel al precio actual, se pagaría unos ocho euros para recorrer la misma distancia.

En los próximos meses llegarán algunos de los modelos más esperados: el Nissan Leaf, el Chevrolet Volt o el híbrido enchufable Ampera, de Opel. Poco a poco llegarán más modelos, con mejores prestaciones y con baterías que no requerirán de varias horas para poder recargarse. También crecerán los puntos de recarga, y talleres o servicios oficiales estarán más adaptados. La Agencia Internacional de la Energía cree que en 2020 las ventas de eléctricos e híbridos enchufables significarán el 20% del total. Para llegar a ese porcentaje, fabricantes y administraciones deberán recorrer un largo camino, en el que podrán comprobar si realmente las baterías del eléctrico están cargadas ante el reto de hacerse con un hueco del mercado.