Demanda

Bruselas exige a Grecia que frene la evasión de capitales

Condición imprescindible para un segundo rescate.

La zona euro exigirá a Grecia que adopte medidas para evitar la fuga de capitales, el fraude fiscal y la corrupción como condiciones imprescindibles para un segundo plan de rescate o para la prolongación del actual, que con 110.000 millones de euros cubre gran parte de las necesidades de financiación de Atenas hasta 2013.

La ampliación de las ayudas también se supeditará, según fuentes comunitarias, a la aceleración del plan deprivatizaciones anunciado por el Gobierno de Yorgos Papandreu y a la implicación voluntaria del sector bancario en la operación de salvamento de la economía griega.

Esas condiciones fueron analizadas anoche en Berlín por la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy.

La cena de trabajo formaba parte inicialmente de los preparativos de la cumbre europea del próximo 24 de junio. Pero fuentes comunitarias reconocieron que Merkel y Van Rompuy abordarían, casi en exclusiva, el seguimiento de la reunión pretendidamente secreta que los ministros de Economía de Alemania, Francia, Italia, España y Grecia celebraron el pasado viernes en Luxemburgo. Aquella cita, descubierta por una filtración a la revista digital alemana Spiegel Online, no parece que llegara a una conclusión definitiva sobre cómo solventar la dramática situación de Grecia. El presidente del Banco Central Europeo, presente también en Luxemburgo, mantuvo su oposición radical a que se incluya la reestructuración de la deuda pública griega entre las medidas a adoptar. Por el momento, parece que la tesis de Trichet se ha impuesto, aunque parte del Gobierno alemán sigue siendo partidario de que Atenas renegocie una quita con sus acreedores.

Tras la reunión de Merkel y Van Rompuy, los ministros de Economía de la zona euro (Eurogrupo) retomarán la discusión el próximo lunes en Bruselas. Aunque ya nadie se atreve a descartar que otros encuentros secretos se produzcan en las próximas horas y precipiten alguna drástica decisión para frenar el riesgo del contagio del virus griego.