El endeudamiento público alemán se dispara por su sector bancario

Alemania emite el doble de deuda que España pese a su menor déficit

La crisis bancaria ha provocado que países como Alemania eleven su deuda pública muy por encima de su déficit acumulado. El endeudamiento alemán se ha incrementado en medio billón de euros desde 2008, el doble que España. Sin embargo, a Berlín le hubiera bastado emitir 151.720 millones para financiar su déficit fiscal.

En una situación de normalidad, el incremento de deuda pública que registra un país guarda una relación matemática con su nivel de déficit. Sin embargo, la crisis financiera ha roto esa correlación en ciertos países. Por ejemplo, el endeudamiento alemán se ha disparado desde que se inició la crisis. Ello perjudica a países como España que también deben recurrir intensamente a la financiación internacional.

Si bien el Gobierno germano ha registrado desde 2008 un déficit acumulado del 6,2% del PIB (151.720 millones de euros), ha incrementado sus niveles de deuda un 18,3% en el mismo periodo (500.815 millones de euros). Dicho de otra forma, 349.000 millones de deuda pública alemana no sirvieron para financiar los números rojos públicos sino que se destinaron a comprar activos bancarios y sanear el sistema financiero germano, operaciones que no contabilizan como déficit.

Esta situación no se produce, por ejemplo, en España, donde el déficit acumulado durante la crisis asciende al 24,5% del PIB y el incremento de la deuda alcanzó un nivel similar. Lo mismo sucede en Francia o, incluso, en Grecia.

Así, Alemania es el país que ha sufrido un mayor incremento de su nivel de deuda pública en números absolutos desde enero de 2008, cuando se inició la crisis financiera. Sus emisiones duplican las de España y equivalen a la suma del aumento de la deuda en Holanda, Irlanda, Grecia, Bélgica, Polonia, Portugal, Austria y Dinamarca. Es cierto que Alemania es la mayor economía de la zona euro, sin embargo, por su bajo nivel de déficit no debería liderar el ranking de países con mayores incrementos de deuda.

Experiencias como la germana han provocado que Bruselas preste cada vez más atención al denominado stock-flow adjustment, que mide la diferencia entre el aumento de la deuda durante un periodo y el déficit generado en ese espacio de tiempo.

Además, la Comisión Europea advierte que existe el riesgo que los Estados maquillen sus cifras de déficit a través de operaciones de endeudamiento. En cualquier caso, el elevado nivel de deuda pública en Alemania, que hoy alcanza el 83,2% del PIB se explica por las necesidad de intervención estatal en su sistema financiero. El Ejecutivo germano se ha visto obligado a aprobar ayudas públicas para el Commerzbank o el Hypo Real Estate, entidad que fue nacionalizada. En 2008, Berlín ya asumió en las cuentas del Estado un pasivo procedente de la banca de más de 51.000 millones de euros o el 2% de su PIB anual. En 2009, las cifras se doblaron hasta 95.354 millones de euros o el 4% del PIB. Y el año pasado, la carga se elevó al 13% del PIB o 334.597 millones de euros "como consecuencia, sobre todo", según Eurostat, "de la transferencia de activos (incluidos depósitos y préstamos) a agencias de liquidación a nivel federales o estatal". Y cuanta más deuda emite Alemania, más le cuesta a países como España con peores balances y reputación colocar su títulos de deuda.

Una bomba de relojería en el corazón de Europa

El rescate de Grecia, Irlanda y Portugal ha dejado a Alemania, además, sin un parapeto que desviaba la inquietud de los inversores hacia la periferia de la zona euro. Con esos tres países fuera del mercado, el tic tac de la bomba de relojería de la deuda alemana resuena con más fuerza en los parqués bursátiles. Sobre todo porque Berlín, según los datos publicados por Eurostat, también suma 71.000 millones de euros en potenciales pérdidas por garantías o avales concedidos al sector financiero, que podrían convertirse en deuda pública si llegan a ejecutarse.

Una hipótesis que, a la vista de la brutal exposición de la banca alemana en los países rescatados, podría estar más cercana si se produce finalmente una reestructuración de la deuda en Grecia. Posibilidad que se aceleró el viernes, cuando el diario alemán Dier Spiegel anunció por la tarde que Grecia había solicitado la salida de la zona euro ante la imposibilidad de hacer frente a las condiciones del rescate pactado con la UE y el FMI.

Esa petición se habría producido en una reunión secreta de ministros de Finanzas de la zona euro en Luxemburgo, a la que no asistió la titular española, Elena Salgado. Fuentes del Gobierno alemán negaron que el Gobierno griego hubiera hecho esa petición. "No ha estado encima de la mesa", subrayó un portavoz de la canciller, Angela Merkel. La reestructuración quedó finalmente descartada, pero no la renegociación de las condiciones del rescate. Las instituciones europeas se vieron obligadas a plantear una ampliación de las ayudas pactadas, por valor de 110.000 millones de euros, e incluso elevar el plazo de devolución de las mismas.

Las cifras

3,3% es el porcentaje sobre el PIB que representa el déficit público alemán. La deuda, sin embargo, alcanza el 83,2%.

206 puntos básicos es el diferencial entre el bono español y alemán.