Conviene comprobar que están reguladas

Alternativas a la banca para conseguir un crédito

Bancos y cajas han endurecido el acceso a los créditos de todo tipo y rechazan más que nunca solicitudes de financiación. Existen otras vías para conseguir préstamos, aunque conviene asegurarse de que están reguladas para evitar riesgos. En el sector conviven empresas serias con otras más opacas y abusivas.

Un cliente de banca usa un cajero.
Un cliente de banca usa un cajero.

A la hora de solicitar un crédito, los bancos y cajas suelen ser la primera opción. Pero las entidades financieras han reaccionado a la crisis con una restricción del crédito que no tiene visos de reactivarse a corto plazo -el Banco de España advirtió esta semana que no habrá una recuperación significativa del crédito en los próximos meses- y que obliga a buscar otras fuentes de financiación cuando aprietan las necesidades de liquidez. Existen varias opciones en función de a qué se vaya a destinar el dinero, aunque conviene asegurarse de que están reguladas e informarse bien del funcionamiento y los posibles riesgos.

El Banco de España ofrece en su web un registro actualizado de las entidades autorizadas a operar a nivel nacional bajo su supervisión, entre ellas los establecimientos financieros de crédito (EFC), una de las alternativas a la banca tradicional más conocidas. Pero desde el regulador explican que el crédito no es una actividad reservada, de modo que también son lícitos los préstamos entre familiares y particulares siempre que haya un acuerdo entre las partes.

Especial cuidado hay que tener con los prestamistas de capital privado, que no están sometidos a ningún control ni reglamento. Desde Adicae, la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros, alertan de que cobran intereses abusivos y no hay ninguna garantía de protección a los consumidores, a los que aconseja acudir preferiblemente a la banca tradicional y hacer un consumo responsable del crédito. En opinión de su vicepresidenta, Ana Solanas, "no hay que obtener un crédito a cualquier precio".

Existe todo un mundo de gestión de productos bancarios, préstamos personales y reunificaciones de deuda en el que conviven empresas serias bien consideradas con 'chiringuitos' más opacos.

Establecimientos Financieros de Crédito

Los llamados EFC son también entidades de crédito, generalmente filiales de grupos bancarios, y conocidos sobre todo por ofrecer préstamos fáciles y rápidos. Abunda la publicidad sobre estas sociedades cuyo negocio radica en unas mayores facilidades a cambio de intereses muy elevados, que incluso superan el 20% TAE. Su objetivo son clientes que necesitan financiación de forma urgente, incluyendo crédito al consumo, hipotecario y financiación de transacciones comerciales. Eso sí, conceden cantidades limitadas de dinero, entre 3.000 y 6.000 euros. Solo piden el DNI, una nómina y un recibo.

Aunque su gran ventaja es la rapidez -facilitan liquidez en apenas 48 horas-, los inconvenientes no solo son los intereses, que triplican a los de la banca, sino también las fuertes penalizaciones en caso de cancelación o demora.

También se dedican al arrendamiento financiero (leasing), emisión y gestión de tarjetas de crédito y concesión de avales. No pueden sin embargo captar depósitos del público. Una de las más activas es Cofidis.

Por su parte, las reunificadoras de deuda son intermediarias financieras que están reguladas desde 2009 para garantizar la protección a los consumidores, pero su control no incumbe al Banco de España, sino a Consumo. Ofrecen servicios de unificación de la deuda existente y establecen nuevas condiciones de financiación. Generalmente recortan hasta un 50% la cuota mensual a cambio de prolongar el plazo de amortización, aunque este reajuste suele salir caro.

Existe un registro público de estas empresas donde constan sus tarifas, comisiones y tipos de interés. Además, la normativa les obliga a suscribir un seguro de responsabilidad civil y a dar al cliente una copia del contrato 15 días antes de la firma, especificando el coste total, incluidas las comisiones, cargas y gastos.

Líneas oficiales

El Instituto de Crédito Oficial (ICO) dispone de diversas líneas de mediación para financiar los proyectos de emprendedores y autónomos. También facilita el acceso al crédito a ciudadanos y familias. Por un lado, ofrece préstamos con periodos de amortización de hasta 20 años y tipos de interés preferenciales que tramitan las entidades colaboradoras. Por otro, ICOdirecto e ICO SGR permiten a pymes y autónomos con proyectos de inversión que contribuyan al desarrollo económico y social de sectores como el de infraestructuras, telecomunicaciones y medio ambiente, entre otros, solicitar directamente al ICO un préstamo de hasta 200.000 y 600.000 euros, respectivamente.

Centros comerciales

Muchas grandes superficies crean un EFC para dar servicios complementarios a su actividad principal, como la financiación de la compra de sus productos a través de sus tarjetas, que conceden privilegios como los pagos a plazos sin intereses. Si los plazos superan los 12 meses sí se aplican intereses, que oscilan entre el 17% y el 22%. Estas tarjetas con línea de crédito, como la Pass de Carrefour o IKEA, no sirven para disponer de dinero en efectivo, aunque existen algunas que permiten solicitar pequeños créditos instantáneos, explican desde HelpMyCash.com, portal especializado en financias personales.

También ofrecen servicios de préstamos personales, pero siempre vinculados a una compra que puede ser dentro o fuera de su establecimiento. Eroski otorga préstamos al consumo hasta 12.000 y 30.000 euros, con unos intereses aproximados del 20% TAE.

Otra opción son sus créditos rápidos, que están condicionados a tener sus tarjetas. Es posible conseguir dinero en pocas horas. Carrefour dispone de 'Dinero directo en 48 horas' con una comisión del 4% que permite solicitar cualquier cantidad dentro de lo disponible a crédito en la tarjeta. Alcampo ofrece Transferencia PLUS.

Cooperativas de crédito

Son entidades de crédito autorizadas para atender preferentemente las necesidades de financiación de sus socios, especialmente del medio rural. Pueden captar fondos reembolsables de socios y clientes en general y utilizarlos para conceder préstamos. Desde la patronal Unacc explican que las cooperativas tienen una naturaleza mixta. De una parte son sociedades cooperativas y, de otra, entidades de crédito, de modo que están sometidas a la legislación cooperativa en lo social y a la bancaria en lo económico-financiero.

Una cooperativa de crédito se caracteriza por la proximidad al socio y al cliente, el conocimiento del medio socioeconómico en el que desarrollan su actividad y la vinculación territorial y sectorial. En la actualidad, existen 78 cooperativas de crédito en el territorio español, de las que 74 son cajas rurales, 2 populares y 2 profesionales.

Familiares

Recurrir a un familiar para obtener liquidez es cada vez más habitual ante las duras exigencias de la banca para conceder un préstamo. Por lo general, las condiciones para devolver el capital prestado son mucho más llevaderas y flexibles, ya que pueden pactarse sin intereses.

Esta práctica está regulada por el Código Civil y basta con un acuerdo verbal entre las partes. Sin embargo, para mayor seguridad, conviene redactar un documento privado que detalle la operación -cantidad prestada, emisor, beneficiario y tipos de interés en caso de aplicarlos- y presentarlo como préstamo en Hacienda para evitar que el fisco lo considere una donación, que implica el pago de impuestos.

Entre particulares

El llamado P2P son operaciones 'persona a persona' que se gestionan a través de Internet. Están proliferando páginas web especializadas que ponen en contacto a personas que necesitan fondos con otras dispuestas a prestarlos. Funciona como una subasta que pone a disposición de los usuarios hasta 15.000 euros. El tipo de interés se acuerda entre las partes, aunque suele superar el 7% TAE, mientras que la plataforma online cobra una comisión por los servicios. La empresa intermediaria se encarga de tramitar la transacción y del cobro de las cuotas mensuales. No están sujetas a la regulación del Banco de España.

Para acceder a este tipo de préstamos es necesario registrarse en la web correspondiente e introducir los datos personales, económicos y bancarios. Comunitae.com es una de las más destacadas.