Reunión secreta, sin España

La UE renegocia el rescate de Grecia tras el fracaso del primer plan

La zona euro se rindió el viernes a la evidencia de la insostenibilidad de la deuda pública de Grecia y puso en marcha la segunda operación de rescate del país heleno. En una reunión secreta, las instituciones europeas comenzaron a renegociar unas ayudas valoradas hasta ahora en 110.000 millones de euros, con la posibilidad de ampliarlas como último recurso para evitar la quiebra del país.

Un año después del frenético fin de semana (del 7 al 9 de mayo de 2010) que evitó la catástrofe en la zona euro con la aprobación de un fondo de rescate, los socios de la Unión Monetaria se vieron forzados el viernes a admitir que la crisis de la deuda soberana sigue abierta y que en Grecia continúa el peligroso epicentro de las sacudidas.

La inviabilidad de la economía griega obligó el viernes a convocar una reunión secreta en Luxemburgo para revisar las condiciones de los préstamos concedidos a Atenas y la aplicación del plan de ajuste fiscal exigido como contrapartida. A la cita, que no había concluido al cierre de esta edición, asistieron, entre otros, representantes de Alemania, Francia, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea. Fuentes del Ministerio de Economía en España aseguraron que la ministra Elena Salgado no asistió a un encuentro que fue revelado al filo de las seis de la tarde por la edición en internet de la revista alemana Der Spiegel, que llegó a mencionar la posibilidad de que Grecia abandonase la Unión Monetaria.

La reunión se produjo tras varias semanas de insistentes informaciones sobre la inevitable reestructuración de la deuda griega, que este año superará, según la CE, el 150% del PIB. Tanto el Banco Central Europeo como la CE han descartado esa hipótesis y han alertado sobre sus devastadores efectos en la estabilidad del sector financiero europeo.

La cita de Luxemburgo, según fuentes comunitarias, pretendería evitar esa reestructuración (especialmente perjudicial para los bancos alemanes y franceses, principales acreedores de Grecia) con una ampliación de los préstamos, cifrados ahora en 110.000 millones, o en una ampliación de su madurez (siete años y medio). El pasado mes de abril, la UE ya ofreció a Atenas una rebaja de 100 puntos básicos en los tipos de interés del préstamo para aliviar su situación. Aun así, Grecia, que ya ha recibido 53.000 millones de euros, parece incapaz de afrontar sus obligaciones financieras

Las alarmas, según fuentes europeas, saltaron definitivamente la semana pasada con la llegada a Atenas de los funcionarios internacionales para la cuarta revisión del ajuste fiscal.

Segunda jornada de pérdidas para la moneda única

La noticia de que Grecia abandonaría la zona euro, posteriormente desmentida por los Gobiernos de Alemania y Grecia, volvió a hundir la cotización del euro por segunda jornada consecutiva.

En concreto, la moneda europea descendió el viernes hasta los 1,4347 dólares, en comparación con los 1,4540 registrados el jueves y los 1,48 del miércoles.

El retroceso del jueves fue provocado por la decisión adoptada por el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, que mantuvo los tipos en la zona euro en el 1,25% y sugirió que no habría más alzas, al menos en junio.

"Si en las próximas semanas surgen más noticias sobre posibles salidas de la Unión Económica, eso indudablemente seguirá castigando de forma negativa al euro", apuntó Samarjit Shankar, director de Mellon en Nueva York.

La cifra

3.415 millones de euros ha prestado España a Grecia dentro del plan de rescate. En febrero la UE autorizó otra entrega de unos 1.300 millones.