En una operación militar en Pakistán

EE UU mata a Osama Bin Laden

EE UU asegura haber matado a Osama Bin Laden, el fundador de Al Qaeda, en una operación militar en Pakistán. El encargado de anunciarlo fue el propio Barack Obama en una alocución desde la Casa Blanca.

Fuerzas especiales de Estados Unidos han matado al líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, según anunció en torno a las 11.30 de la noche (5.30 de la mañana en España) el presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Los agentes abatieron a tiros al líder de Al Qaeda en la localidad de Abottabad, en el norte de Pakistán (y no en una mansión en Islamabad, como informó previamente la CNN), en una operación en la que no hubo bajas civiles ni de soldados estadounidenses.

El presidente ha asegurado que EE UU tiene el cuerpo del terrorista, lo que podría evitar el escepticismo que la noticia por sí sola podría causar en los circuitos islamistas radicales. Oficiales de EE UU han declarado posteriormente que un hijo adulto de Bin Laden junto a otros dos hombres podría haber muerto en el ataque.

En su comparecencia, cargada de dramatismo y solemnidad, el presidente de EE UU homenajeó a todas las víctimas del atentado del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas, que causó 3.000 muertos y del que Bin Laden es considerado su autor intelectual. "Esta noche se ha hecho justicia", declaró. Obama ha agradecido a todos los agentes que participaron en la operación y a los que han ayudado durante estos años a perseguir al terrorista. "EE UU ha lanzado un mensaje inequívoco: no importa cuánto tiempo haga falta, se hará justicia", concluyó el presidente estadounidense.

Júbilo en EE UU

Centenares de personas se concentraron hoy de forma espontánea en Times Square y en la zona cero de Manhattan, entre ellas miembros del cuerpo de Bomberos de Nueva York, para celebrar la noticia de la muerte de Osama Bin Laden, cerebro de los ataques del 11 de septiembre de 2001.

Decenas de bomberos de la Gran Manzana, uno de los colectivos con más afectados por los atentado contra el World Trade Center, eran vitoreados por los cientos de personas que se agolpaban en la céntrica Times Square de Manhattan, mientras numerosos ciudadanos se reunieron ante el lugar donde se levantaban las Torres Gemelas hasta hace diez años.

En los atentados del 11-S murieron en Nueva York 2.752 personas, de las que 343 eran bomberos que acudieron tras el impacto de los aviones contra las Torres Gemelas.

Turistas y neoyorquinos se aglomeraron ante las pantallas de la céntrica plaza neoyorquina desde que aparecieron los primeros rumores acerca de la muerte de Bin Laden, y la concentración se hizo más multitudinaria después de que el presidente estadounidense, Barack Obama, lo confirmara oficialmente desde la Casa Blanca.

Precisión quirúrgica

El enemigo número uno de EEUU murió este domingo en una operación "de precisión quirúrgica", informaron altos funcionarios que describieron las circunstancias bajo la condición del anonimato. En la operación, que apenas duró cuarenta minutos desde que los estadounidenses llegaron al lugar hasta que se fueron, murieron cinco personas, incluido Bin Laden: cuatro hombres y una mujer, explicaron las fuentes.

Después de que el presidente de EEUU, Barack Obama, anunciara esta noche la muerte de Bin Laden y asegurara que "se ha hecho justicia", los altos funcionarios indicaron que los servicios de inteligencia estadounidenses sabían desde hace años que el líder de Al Qaeda se fiaba especialmente de uno de sus correos, que se sospechaba que vivía con él.

En noviembre, los agentes descubrieron que este correo residía en un complejo residencial, valorado en más de un millón de dólares, en Abbottabad, un enclave adinerado en las afueras de Islamabad.

El complejo contaba con dos puertas de seguridad y muros de tres metros de alto coronados con alambre de espino y estaba construido específicamente para albergar a un objetivo de alto valor, añadieron las fuentes.

Agregaron que, a medida que la CIA se centraba en ese edificio, consideraban más probable que el "alto valor" fuera el propio Bin Laden.

Para finales de abril se contaba con la certeza de que Bin Laden y su familia se refugiaban en ese lugar.

Durante la última quincena de abril, explicaron las fuentes, se constató que el dirigente terrorista no abandonaba el complejo.

Obama dio la orden de atacar el pasado viernes, 29 de abril. EEUU no compartió los datos de inteligencia sobre el paradero de Bin Laden con ningún otro país, ni siquiera con Pakistán, por cuestiones de seguridad, explicaron.

"Era esencial para mantener el secreto y la seguridad de la operación", indicaron las fuentes, que precisaron que el Gobierno estadounidense informó "a posteriori" pero de inmediato de los resultados de la operación a las autoridades paquistaníes y a los aliados estadounidenses.

"Siempre hemos dejado claro a las autoridades paquistaníes que estamos en guerra con Al Qaeda y que perseguiríamos a Bin Laden allá donde estuviera", explicaron los altos funcionarios, que subrayaron que EEUU ha mantenido "el mayor de los cuidados" en actuar dentro de la legalidad internacional.

Hoy, un "pequeño grupo estadounidense", según las fuentes, penetró en el complejo donde se encontraba el terrorista más buscado del mundo.

La operación apenas duró unos cuarenta minutos, según las fuentes. Los estadounidenses llegaron al complejo en helicóptero y no encontraron fuerzas de seguridad locales a su descenso.

Al poco de llegar al complejo se registró un tiroteo, a resultas del cual fallecieron Bin Laden, uno de sus hijos varones adultos y otros dos varones, presuntamente correos. Falleció también una mujer, que uno de los hombres quiso usar como escudo humano, y otras dos quedaron heridas.

Tras la operación, los operativos abandonaron el lugar nuevamente en helicóptero.

"Fue una operación de precisión quirúrgica, a manos de un equipo pequeño, para minimizar el daño a civiles presentes en el complejo o a residentes de lugares vecinos", subrayaron las fuentes.

El grupo de estadounidenses que perpetró la operación se llevó el cuerpo de Bin Laden, que ha quedado bajo custodia de este país.

Los altos funcionarios subrayaron que los restos del terrorista se han tratado según las costumbres islámicas.

Se trata "de la mayor victoria alcanzada por EEUU en sus diez años de lucha contra Al Qaeda" y, en opinión de los altos funcionarios, con la desaparición de Bin Laden comenzará "el camino del declive para esta organización, que será difícil que pueda revertir".

Bin Laden, aseguraron estas fuentes, era "el único comandante, el supremo, de la organización, y el único líder de la organización cuya autoridad contaba con el respeto universal" entre sus filas.