Lunes de los Fondos

Mejor global que local

La pesada digestión de la crisis obliga a diversificar al máximo las carteras de inversión.

Por el momento y mientras no cambie el escenario actual, desde un punto de vista de carteras de inversión, la asignación a Bolsa o renta fija españolas no debiera ser ni una prioridad ni una parte significativa de las mismas. Afortunadamente, el sector de la inversión ha cambiado radicalmente en los últimos años y ante los inversores se encuentra actualmente abierto todo el mundo. Efectivamente, la inversión hoy en día más que nunca deber ser global y esto no solo es relevante para el inversor profesional sino que también debe tener su reflejo en las carteras de los inversores privados.

Poco ha cambiado en lo que respecta al escenario central de la economía y los activos financieros españoles. Este es el de una economía que sigue mostrando una importante debilidad general y relativa a sus principales socios y donde la tendencia es de una apenas apreciable mejora. Los anémicos crecimientos del PIB intertrimestrales en el entorno del 0,1%-0,2% se suceden y los indicadores que manejo apuntan a que continuarán en los próximos trimestres. Las subidas de tipos iniciadas por el Banco Central Europeo recientemente es un nuevo elemento que tampoco va a ayudar a que la recuperación pueda comenzar a mostrar algún vigor. Otro factor nuevo - en esta ocasión con positivos efectos en uno de los pilares de nuestra economía, el turismo - es el de la inestabilidad en la zona del norte de África. Ello, unido a la continuada mejora en las economías de algunos de los principales países emisores, debiera tener un impacto positivo en el talón de Aquiles de nuestra economía, la demanda interna.

Por el contrario, algunos de los elementos que más están pesando sobre nuestra potencial recuperación siguen haciéndose aparentes, a pesar del periodo de complacencia que se ha abierto en las últimas semanas. En primer lugar, nos encontramos con la reestructuración en fases del sector financiero. Efectivamente, digo en fases porque parece que esta ha sido la manera en la que se ha decidido realizar esta complicada reestructuración, en contraposición a otros modelos como por ejemplo el norteamericano, donde un brutal ajuste se realizó con el objeto de completar el saneamiento de los balances. Ha pasado bastante desapercibido en las noticias económicas pero hace unas semanas se conocía que los bancos estadounidenses habían devuelto el 99% de las ayudas recibidas durante su rescate, con un jugoso interés para el Estado. Por el contrario, en el caso de las cajas, a pesar de la aprobación por parte del Banco de España de los planes de recapitalización, las dudas persisten sobre si las necesidades establecidas por el mismo no están en realidad subestimando significativamente las reales. Los datos que manejo indican que efectivamente hay un problema de valoración de activos y que están necesidades necesitarán ser ampliadas.

Una de las consecuencias negativas para la economía de esta filosofía de reestructuración del sector financiero progresiva es la falta de flujo de crédito llegando al sector privado. A este respecto unas estadísticas recientes del propio Banco de España, referentes al "crecimiento del crédito a otros sectores residentes", ponían de relieve que en términos interanuales este se contraía más de un 5% en el caso de las cajas. Los bancos por el contrario han comenzado a insuflar crédito en la economía ya que el crecimiento de esta misma variable se elevaba al 6,6% entre enero del 2010 y enero del 2011. Como las cajas siguen representando cerca de la mitad del sistema, el crecimiento del crédito por parte del conjunto de entidades de créditos se sitúa básicamente plano.

Otro de los elementos que pone en riesgo el reciente periodo de complacencia es la inseguridad en lo que respecta al gasto y a la deuda de las comunidades autónomas. A pesar del fuerte ajuste del gasto y en términos de reducción de la deuda en que nos encontramos a nivel país, parece que este año las comunidades autónomas en su conjunto pueden terminar aumentando el gasto con respecto al objetivo de techo de gasto establecido. Ya hay algunas autonomías que han expresado su intención de hacerlo y lo que puede ser peor, tras el proceso de elecciones autonómicas nos podemos encontrar con sorpresas como las que ya se registraron en Cataluña, lo que puede hacer mucho más difícil cumplir los objetivos y su consiguiente efecto negativo en los inversores.

Por todo ello y aunque hay factores que juegan a favor de la economía española en el medio plazo, la digestión de los excesos del pasado sigue su doloroso curso. Así, sobre los activos financieros españoles sigue pesando una incertidumbre que no los hace merecedores de nuestra confianza. Más cuando en el mundo de la inversión, a través de la diversificación y seguridad de los fondos de inversión, tenemos a nuestra disposición el mundo entero.

Juan Manuel Vicente Casadevall, EAFI. Kessler & Casadevall Asesoramiento Financiero