Barclays, Citibank y Deutsche renuncian a la batalla por captar depósitos

La banca extranjera se repliega hacia el cliente rentable

La actividad de banca minorista ha sido tradicionalmente terreno dominado por la banca doméstica y las entidades extranjeras que intentaron competir en España ahora se desvinculan de este segmento de negocio. Su política comercial se centrará en clientes de rentas más altas y un perfil de inversión más sofisticado.

La banca extranjera se repliega hacia el cliente rentable
La banca extranjera se repliega hacia el cliente rentable

El sonoro pinchazo de la burbuja inmobiliaria española tiene a las cajas de ahorros como principales damnificadas. Pero sus efectos, aunque en menor medida, calan también entre los bancos extranjeros que han intentado competir de tú a tú con las entidades domésticas en el negocio de banca comercial y que ahora han dado un giro a su negocio, ante la virulencia de la crisis y las dificultades para obtener un margen razonable en el negocio clásico de los créditos y los depósitos.

Barclays, Citibank y Deutsche Bank son las principales firmas extranjeras que se han hecho un hueco en la actividad de banca de particulares. Y después de años de intentar seguir el ritmo que marcaban los bancos y cajas españoles en su poderosa red de oficinas, optan ahora por concentrarse en un segmento de clientes más selecto y con un perfil de inversión más sofisticado. Es ahí donde hay margen de negocio y, por tanto, rentabilidad.

El ejemplo más notable es el de Barclays que, tras el impulso que dio a la banca comercial con la adquisición de Banco Zaragozano en 2003, ahora concentrará sus esfuerzos en clientes de banca personal, con un volumen de ingresos más alto que el del cliente de a pie. "El objetivo es lograr un segmento de clientela más rentable, con menos riesgo de impago y al que le haya afectado menos la crisis. Hay que pasar de la filosofía del cliente de un único producto a establecer una relación más amplia y duradera", señalan fuentes de la entidad. La filial de Barclays en España -que ampliará capital en 1.300 millones de euros para cumplir con las nuevas exigencias de solvencia del Banco de España- mantuvo el pulso en la guerra del pasivo de hace un año y, en pleno boom inmobiliario, se sumó a la corriente de conceder hipotecas para captar clientes. Los tiempos ahora son otros y la nueva política -clientes más rentables- va a requerir un ajuste de 120 oficinas -el 20% del total- y de 700 empleados, el 16% de la plantilla.

Aspira a captar a la clientela más selecta de las cajas de ahorros

Banca de consumo

Citibank España afronta este año con la misma filosofía, aunque sin ajustes en el horizonte. Su red de banca de consumo es de apenas 56 oficinas, si bien también sirvió en su momento para competir por la remuneración de los depósitos. La entidad también está plegando velas en créditos y, según explica Juan Carlos Sancho, director general de banca minorista de Citibank España, "la prioridad ahora es llegar a los clientes por nuestra propuesta de valor, flexibilidad, innovación y no por el precio".

Deutsche nada contracorriente y prevé la apertura de oficinas

La filial española del banco alemán ha procurado no salirse del guion de una banca comercial centrada en clientes de segmento medio y alto, a pesar de la presión que ejercía la fuerte competencia de las poderosas redes de bancos y cajas de ahorros en los años de bonanza económica. Sin ceder demasiado a aquellos cantos de sirena, el banco se planea ahora un movimiento completamente a contracorriente del conjunto del sector. Deutsche Bank prevé abrir nuevas oficinas en España durante los dos próximos años, en un número que podría rondar el centenar, según reconocen en la entidad. La red se mantuvo sin cambios a lo largo de 2010 y la entidad tomó la decisión de reforzarla en el último trimestre del pasado año, una vez quedó comprobada la mejoría del negocio, según explica Sergio Escorial, responsable de marketing y estrategia comercial de Deutsche Bank España.

La entidad asegura que cerró 2010 con un beneficio récord en banca minorista, después de registrar un incremento del 9% en el margen de intereses sobre clientes. Deutsche Bank no entró en la batalla del pasivo del pasado año y asegura que clientes que abandonaron el banco entonces, alentados por las mayores rentabilidades de la competencia, están regresando ahora. En el primer trimestre de este año, la captación de clientes ha aumentado el 50% respecto al mismo trimestre del año anterior, hasta alcanzar el medio millón de clientes con que cuenta el banco en la actualidad. La red de oficinas es de 250.

En el presente ejercicio, Deutsche insistirá en un modelo de banca centrado en el cliente sofisticado y en reforzar su relación con el gestor de la entidad. El objetivo, común al resto de entidades extranjeras, es centrar la actividad en el cliente más rentable.

En plena fase expansiva, Deutsche Bank quita hierro al déficit de capital detectado por el Banco de España, de 182 millones de euros, según los nuevos requisitos de solvencia y que el banco atribuye a distintos criterios de contabilidad. La filial española recibirá 223 millones de euros de la matriz.

La marca

Las entidades extranjeras que hacen banca comercial en España aspiran a sacar más partido de su marca y de la reputación internacional de sus grupos, frente a la inquietud que puede despertar en determinada clientela la solidez de las entidades españolas, en especial de algunas cajas.