EDITORIAL

Los líderes jalonan el camino

El debate sobre la incorporación del concepto de productividad a la evolución de los salarios está levantando ampollas en un escenario en el que la reforma, y modernización, de la negociación colectiva debe marcar el futuro del hoy anémico mercado laboral español. La patronal y los sindicatos, negociadores sobre los imprescindibles cambios que requiere el marco de los convenios colectivos en búsqueda de fórmulas que despejen la triste lacra del paro -la principal preocupación de los ciudadanos españoles-, están obligados a quemar etapas con mayor agilidad en busca que soluciones prácticas para que las empresas creen empleo, una de sus obligaciones fundamentales a la búsqueda de la riqueza. En este campo, urgido de soluciones lógicas demandadas por todos los analistas independientes, que eliminen los rígidos corsés que sufren las relaciones laborales entre empresas y trabajadores en este país, empiezan a surgir iniciativas que encaran el problema con sentido de futuro. Es el ejemplo de Iberdrola, una de las grandes multinacionales españolas, que, tras haber dado pasos de gigante en el área de la conciliación, ha pactado con la mayoría de los representantes de sus trabajadores un convenio que liga salarios y beneficios. Es obligación de los líderes marcar el rumbo. Y este es el caso.