Libro Beige

La economía de EE UU siente el efecto del terremoto de Japón

La economía de EE UU ha continuado mejorando en marzo, apoyándose en las ganancias del sector manufacturero, pero las empresas están sintiendo los efectos del terremoto de Japón, según ha explicado la Reserva Federal en su Libro Beige.

El informe elaborado por los doce bancos estatales estadounidenses, denominado Libro Beige de la Reserva Federal (Fed), señala que la actividad económica en Estados Unidos ha continuado mejorando en términos generales desde el anterior informe, aunque algunos estados constatan que el terremoto de Japón ha provocado o provocará interrupciones en la producción.

En la última edición del informe, la Fed explica que, aunque muchos distritos describen la mejora de la economía como "sólo moderada", la mayoría reconoce que ha sido generalizada en todos los sectores. Tan sólo, Kansas describe la recuperación de la economía como "sólida".

En general, las perspectivas a corto plazo son las más optimistas, aunque algunos distritos advierten de que siguen presentes en gran medida "algunas incertidumbre". En concreto, Boston, Philadelphia, Richmond, Atlanta, Chicago, Minneapolis y Dallas han constatado el riesgo de "interrupciones" actuales o futuras en las ventas y la producción como consecuencia de la tragedia de Japón.

Por otro lado, la mayoría de los distritos han informado de signos de mejora en al menos algunos de sus mercados laborales, aunque Boston, Richmond, Chicago y Kansas han subrayado dificultades a la hora de encontrar algún tipo de trabajadores cualificados. Además, apunta que algunas empresas de Philadelphia y Cleveland todavía prefieren contratar a trabajadores temporales en vez de indefinidos.

En esta línea, añade que las presiones salariales fueron descritas por varios estados como "débiles o moderadas", aunque muchos mencionaron al aumento del coste de las materias primas como el causante de la creciente presión sobre los precios, especialmente los precios de la energía.

El sector manufacturero continúo liderando la mejora de la economía, donde muchos estados informaron de incrementos de platilla, mientras que el sector minorista informó de un ligero aumento del gasto de los consumidores. Por su parte, la demanda de préstamos apenas varió o mejoró ligeramente, mientras que el comportamiento del sector inmobiliario fue desigual entre los distintos estados.