Recapitalización de las cajas de ahorros

El Banco de España reitera su negativa a avalar la entrada de capital privado en CAM

Los bancos y cajas interesados en entrar en el capital de la Caja del Mediterráneo (CAM) insisten en la necesidad de que el Estado avale esta operación. Incluso ya hay voces como la de CC OO y de varias entidades para que las próximas fusiones de cajas también cuenten con este blindaje.

Miguel Ángel Fernandez Ordoñez
Miguel Ángel Fernandez Ordoñez

Pese a ello, el Banco de España ha vuelto a reiterar que no está dispuesto a aprobar un esquema de protección de activos (epa) para que los posibles bancos y cajas de ahorros interesados en comprar CAM cuenten con una garantía del Estado que cubra la morosidad que pueda aflorar en la entidad alicantina. No quiere incrementar las ayudas estatales para salvar a una caja.

Esta es una de las principales condiciones que piden los bancos y cajas que han mostrado interés en CAM. Consideran que si no hay ayudas difícilmente puede salir adelante la entrada de capital privado en esta caja que cuenta con una morosidad del 8,7% y con déficit de capital.

CAM ha solicitado al FROB 2.800 millones de euros, tanto en forma de inyección de capital como de participaciones preferentes, como sucede con Catalunya Caixa. Su argumento es que ella no llegó a incorporar a su solvencia las ayudas pedidas el pasado año al Banco de España en forma de participaciones preferentes. Esas ayudas las solicitaron las cuatro cajas que hasta el mes pasado formaban Banco Base (Cajastur, Caja Extremadura, Caja Ávila y CAM).

Prácticamente todas las entidades que se han interesado en la venta de CAM y han contactado con Nomura, como Santander (con Banesto), BBVA, Ibercaja, Unicaja, Banco Sabadell, Popular, o BBK, reclaman un epa para invertir en el banco que va a crear CAM para su recapitalización y en el que entrará capital privado tras la posterior incorporación del FROB. El Banco de España solo está dispuesto a conceder epa si la caja esta intervenida, caso que ocurrió con CCM o Cajasur. Las dos entidades que han mostrado más interés por CAM son Santander a través de Banesto e Ibercaja, según varias fuentes.

El consejo delegado de Banesto, José García Cantera, sin embargo, ha restado importancia a un posible interés del grupo por CAM. El directivo rehusó esta mañana contestar si pediría el aval del Estado para adquirir CAM porque, según explicó, prefiere no pronunciarse sobre algo que "no se ha producido, ni se va a producir a corto plazo".

El directivo insistió en que son "procesos complicados", y no consideró razonable pronunciarse sobre si una forma de atacar el problema es o no válida. "Lo veremos cuando se produzca", añadió.

Cantera considera más eficiente la gestión de todos los activos dentro del balance, a diferencia de otras entidades que han optado por crear un banco malo para sacar fuera parte de su cartera, sobre todo inmobiliaria.

Comfia CCOO reclamó ayer epa para esta operación y para todas las fusiones de cajas que se produzcan. Varias cajas de ahorros también consideran justo que se apruebe un aval para sus operaciones de fusión.

Es posible, no obstante, que el Banco de España se vea forzado a hacer alguna concesión si no se encuentra otra solución para CAM que su venta. De momento, las entidades financieras creen que antes de junio no estará resuelto el futuro de la caja alicantina, tras la entrada del fondo público. Incluso, si no hay un inversor privado interesado el proceso podría alargarse como mínimo hasta septiembre.