Litigios de marcas

Las batallas transoceánicas de Havana Club y Budweiser

El ron cubano comercializado por el grupo francés Pernord Ricard acaba de perder su derecho de registro en EE UU. Al otro lado del Atlántico, la UE ha anulado la sentencia que impedía a la cervecera estadounidense Anheuser-Busch, hoy propiedad de un conglomerado belga, apoderarse de la denominación 'Bud'

EE UU prohíbe a Pernod Ricard comercializar bajo la marca Havana Club
EE UU prohíbe a Pernod Ricard comercializar bajo la marca Havana Club

No sólo los productos, también las etiquetas se pueden embargar. Un tribunal de EE UU decidió ayer despojar al grupo francés Pernod Ricard, el segundo mayor fabricante de licores del mundo, del derecho a usar el nombre "Havana Club" en el mercado estadounidense. La disputa comenzó en 1994, cuando la puertorriqueña Bacardí solicitó un permiso a las autoridades estadounidenses para registrar la marca, algo que el Tribunal Supremo español se negó a concederle a principios del pasado febrero.

En realidad, la historia se remonta más atrás en el tiempo. Fue la familia Arechabala, de raíces vascas, quien creó este ron en 1935, vendiendo posteriormente los derechos a Bacardí. Esta exportó el aguardiente a EE UU hasta que en 1960 el gobierno cubano confiscó la planta y la marca. En 1976, el régimen de Fidel Castro la registró en EE UU, a la espera del fin del embargo económico contra la isla. Y en 1993, la corporación estatal Cuba Ron, que opera como Cubaexport, llegó a un acuerdo con Pernod Ricard para vender la etiqueta en 120 países del mundo.

Ante el fracaso de Bacardí para inscribir Havana Club, la puertorriqueña llevó en 1999 una demanda a España, afirmando que es la única propietaria legal de la marca. Dos tribunales dictaminaron a favor de la Joint Venture con Pernod, entendiendo que la familia Arechabala abandonó sus derechos al dejar que su marca comercial expirara. En febrero de este año, la Corte Suprema ratificó el fallo.

Ayer, la corte federal de apelaciones de Washington DC dio la razón al Departamento del Tesoro, que en 2006 dejó de renovar la licencia comercial a Pernod Ricard en virtud de una ley de 1998 que prohibió la renovación de ciertas marcas comerciales cubanas. El 29 de marzo, dos jueces habían concluido que el grupo francés "no tiene el derecho adquirido para una renovación perpetua de la marca" y que éste "puede ser revocado en cualquier momento".

Pernod aduce en un comunicado que la decisión se ha basado en una ley condenada por la OMC, la Cámara de Comercio de EE UU y la UE. La llamada sección 211 de la ley comercial estadounidense niega el derecho al uso de marcas de comercios confiscados tras la revolución cubana sin el consentimiento de su antiguo propietario o sus descendientes. Las instituciones consideran que supone una violación del acuerdo internacional para la protección de registros de marcas y una discriminación contra Cuba como país exportador.

El lío europeo de 'Bud'

Hace una semana, el Tribunal de Justicia de la EU (TJUE) revocaba una sentencia europea de 2009 sobre las reclamaciones de Anheuser-Busch en torno a la etiqueta "Bud". El caso se remonta al periodo comprendido entre 1996 y 2000, cuando la cervecera estadounidense -integrada en el grupo belga InBev desde hace tres años- solicitó a la Oficina de Marcas Comunitarias (OAMI) el registro del signo figurativo y denominativo "Bud" para determinados tipos de productos, entre ellos su cerveza.

La checa Bud?jovický Budvar, en pugna histórica por la titularidad de "Budweiser", se opuso entonces al registro de todos los productos solicitados. En esta ocasión, denunció que la denominación "Bud" era idéntica a otro producto suyo ya protegido en Francia, Italia, Portugal y Austria. Pruebas que la OAMI encontró insuficientes y que la empresa checa decidió trasladar al Tribunal de Primera Instancia de la UE, que sí los dio por válidos en 2009.

Sin embargo, el TJUE ha resuelto que la apreciación del uso de una marca debe realizarse de forma separada para cada uno de los territorios en los esté protegida, de manera que el asunto volverá a ser juzgado.