La primera fusión que salta por los aires

Cajastur, Cantabria y Extremadura expulsan a CAM de Banco Base

Un no aplastante. Las asambleas extraordinarias de Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria votaron ayer en contra de segregar sus activos en Banco Base. Solo CAM votó a favor. Así se da por roto este SIP. El Banco de España ha pedido a las cuatro entidades que presenten "inmediatamente" un plan B. Cajastur, Extremadura y Cantabria seguirán juntas y pedirán 400 millones de euros al FROB.

Era una muerte anunciada. Y se cumplió. Solo la asamblea de CAM votó a favor de seguir adelante con el SIP creado en julio del pasado año por esta caja, Cajastur, Extremadura y Cantabria, y que iba a convertirse en la tercera entidad de ahorros de España. Tras esta ruptura aplastante -salvo los 135 consejeros generales de CAM que dieron el sí a la operación, entre las otras tres cajas apenas sumaron una docena los votos a favor de esta integración-, el destino de CAM es el más incierto, y debe resolverse rápido si el Banco de España no quiere volver a verse envuelto en críticas por su lenta actuación en la crisis de las cajas de ahorros. Y para evitar las consecuencias de un nuevo deterioro del negocio de la caja alicantina por una fuga de depósitos, algo que suele ocurrir en periodos de incertidumbre.

De momento, ayer, nada más finalizar la asamblea de Cajastur, el Banco de España emitió una nota. Reclama a las cuatro cajas que "le comuniquen inmediatamente las estrategias que piensan seguir". El supervisor tiene que cumplir con las nuevas exigencias de capital y, al cambiar sus proyectos, deben ahora presentar sus nuevas alternativas, un plan B.

Como deferencia, y para no precipitar más las posibles alternativas, les ha impuesto como fecha límite para tener aprobados estos planes el 28 de abril (para el resto es el 14 de abril), aunque deben discutirlo con el supervisor desde hoy mismo.

Cajastur, Extremadura y Cantabria celebraron ayer por la noche consejos de administración para realizar un nuevo plan. Han pedido al Banco de España que les dé hasta la próxima semana de plazo para presentarlo. Seguirán con su proyecto de seguir juntos y pedirán al FROB 400 millones de euros. En su favor cuentan, además, que ya aprobaron con los sindicatos sus respectivos ajustes laborales, que afirman que mantendrán, según apuntan varias fuentes.

Banco Base solicitó el lunes al Banco de España 2.784 millones de euros de ayudas públicas, que ya no tienen sentido. El pasado año, además, reclamó 1.493 millones también al FROB en forma de participaciones preferentes, dinero que, al no haber sido aún desembolsado, queda sin efecto. La mayor parte de estas ayudas eran requeridas por CAM, según explican fuentes de sus ya exsocios. Una cifra superior a los 2.000 millones.

Cajastur, Extremadura y Cantabria buscan nuevos socios y varias fuentes apuntan a Caja 3, Unnim y sobre todo a Mare Nostrum. La gran incógnita es el futuro de CAM. Su presidente, Modesto Crespo, está hoy en Madrid para reunirse con el Banco de España. Su débil situación financiera le aboca a buscar con urgencia un socio para evitar su intervención y posterior subasta. Varias fuentes financieras afirmaban ayer que Santander era el banco más interesado por la caja alicantina. Sobre todo para integrarlo con Banesto. La Caixa, BBVA y Popular también han sido tanteados por el Gobierno. CAM celebrará mañana consejo para informar de su plan B, que puede consistir en un acuerdo con un gran banco.

La caja alicantina pide una compensación

Modesto Crespo afirmó ayer "no compartir" la necesidad de aumentar de una forma "tan elevada" la cantidad solicitada al FROB por Banco Base (2.784 millones de euros).

Crespo defendió que la salida a Bolsa hubiera permitido reducir la cuantía, en contra de la opinión de sus ya exsocios. La CAM analiza además la posibilidad de acciones legales, ya que sus letrados creen que "teóricamente" el proyecto podría seguir adelante aunque tres de las cuatro asambleas soberanas de estas cajas rechazaran el proyecto de "fusión fría".

Esa interpretación surge de la "cláusula de excepción/suspensión", que no pasó por las asambleas de Cajastur, CAM y las cajas de Extremadura y Cantabria, pero que fue aprobada por sus respectivos consejos. Mientras, el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, manifestó ayer que "cualquier problema" que afecte a las cajas es "responsabilidad exclusiva" del Banco de España y "de quienes estos años tenían que haber tomado las decisiones" correctas en un contexto de crisis económica. El secretario general de Comfia-CC OO, José María Martínez, pidió al Banco de España que intervenga para "separar" a los gestores de CAM si se confirma que han ocultado información sobre las cuentas de la entidad.

Las cuotas reducen la caída del día del 5% al 0,3%

Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) fue uno de los valores que más atención acaparó ayer por parte del mercado. Los inversores operaron bajo la posibilidad de que se produjera la ruptura de Banco Base, confirmada a última hora de la tarde, debido a la fuerte inyección de capital que necesitaría, cerca de 2.800 millones de euros, del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), para ser viable. Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria culpan de esta situación a la CAM, y las cuotas participativas sufrieron un importante revés durante la sesión, aunque al cierre casi repitieron precio. La caída llegó a ser del 5,05%, y finalmente perdió el 0,32%, hasta llegar a los 6,31 euros.

Los cinco minutos de la subasta fueron determinantes para la compañía, ya que subió casi un 3%. A pesar de que la debilidad de la CAM en Bolsa se mantiene desde los últimos meses de 2010, el balance acumulado desde que se estrenara en julio de 2008 es positivo, con una revalorización del 8,05%. Y con respecto al mínimo histórico, el alza es del 32%.

La CAM fue la segunda caja en incorporarse al mercado como empresa cotizada, después de que lo hiciera La Caixa con su holding industrial, Criteria. La caja alicantina eligió un momento difícil por el entorno, con la crisis financiera de por medio, y por sus perspectiva del negocio, ya que S&P acababa de rebajar su calificación crediticia de A+ a A.

Las cuotas participativas de la CAM tienen muy poca liquidez, una de las dificultades con las que se encuentran los inversores a la hora de comprar o vender. Además, el interés que ha generado entre los expertos es prácticamente nulo. En estos casi tres años de presencia en Bolsa, ninguna casa de análisis ha realizado un seguimiento continuado, según datos recogidos por Bloomberg.