Una fusión en la cuerda floja

Banco Base imputa a CAM las elevadas necesidades de capital del grupo

Todo hace indicar que las asambleas de Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria votarán hoy la ruptura de Banco Base. Solo Caja del Mediterráneo (CAM) defiende este SIP. Las fuertes necesidades de capital público -2.785 millones- hacen inviable, según los socios, esta fusión, ya que Banco Base nacería con mayoría de capital del Estado. En un documento las cajas imputan a CAM las elevadas necesidades de capital del FROB.

Banco Base imputa a CAM las elevadas necesidades de capital del grupo
Banco Base imputa a CAM las elevadas necesidades de capital del grupo

Lo que mal empieza mal acaba. Ese puede ser el destino hoy del SIP creado por Cajastur, CAM, Caja Cantabria y Caja Extremadura. Sus asambleas extraordinarias deben votar si se segregan los activos de las cuatro entidades a Banco Base o no. Y todo apunta a que, salvo sorpresas de última hora, solo los consejeros generales de la caja alicantina están dispuestos a continuar y defender este proyecto.

Las nuevas exigencias de capital que deben pedir las cuatro cajas al FROB, 2.784 millones de euros, frente a los 1.447 millones que se preveían inicialmente, hacen prácticamente inviable este SIP en los términos en los que se creó. Esa es la principal justificación que facilitan varios miembros de estas entidades, con la excepción de los de CAM. También es el principal argumento que puede desprenderse de la documentación que las cajas están facilitando a sus asambleístas para que voten conociendo las razones que les ha llevado a solicitar al Banco de España el doble del capital público estimado en febrero y que se corresponde con el mínimo que el supervisor considera necesario para cumplir con el 10% de core capital.

Las asambleas no respaldarán previsiblemente el proceso porque la solicitud de fondos públicos al FROB de 2.784 millones más el respaldo solicitado anteriormente de 1.493 millones de euros elevaría el recurso global al dinero de público hasta 4.231 millones de euros, cifra que convertiría al Estado en el mayor y principal accionista del SIP en función del valor en libros del grupo. Y tanto Cajastur, como Extremadura y Cantabria no son proclives a integrarse en un proyecto que resultaría capitaneado por el Estado desde su nacimiento, señalan fuentes de estas entidades integrantes de Banco Base.

Según un informe entregado ayer a los consejeros se justifica las mayores necesidades de capital en las pruebas de estrés que realizarán los supervisores europeos en junio. "El Banco de España ha realizado, con la información disponible, un ejercicio de estimación preliminar con la finalidad de obtener una previsión de los resultados que puedan derivarse de la prueba de resistencia citada...., a ese grupo (Banco Base) no le bastaría previsiblemente con la inyección de capital mencionada (1.447 millones), sino que podría necesitar un importe adicional de capital para asegurar que pueda superar las exigencias mínimas derivadas de la citada prueba", dice textualmente. Añade que según las conclusiones de este análisis las necesidades de recapitalización ascienden a 2.784 millones.

Además, dice que "el importe adicional de las necesidades de capital estimadas por Banco Base" se justifican por la débil situación financiera de CAM. El informe así hace referencia a la pérdida de capital de la entidad alicantina por la ruptura con su socio en seguros Aegon y en crédito al consumo con General Electric al integrarse en este SIP. Y a "la necesidad de hacer saneamientos adicionales cubiertos con nuevo capital por el mismo importe que se aplicó para cubrir el déficit de provisiones por pérdida esperada derivado de la reclasificación extraordinaria de la cartera crediticia de CAM instada por el Banco de España". La morosidad de la entidad alicantina se ha duplicado en un año al situarse en el 8,7%. También se recoge el elevado coeficiente de financiación mayorista de CAM, que asciende al 32%. La caja alicantina no ha querido hacer comentarios sobre este informe.

El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, se mostró ayer partidario de disolver Banco Base antes que llegar a una situación en la que las cuatro cajas fundadoras pierdan su "control". Comfia-CC OO, mientras, pide al Banco de España que actúe "con decisión para solucionar el problema que él mismo creó" cuando -según el sindicato- forzó a CAM a sumarse a Banco Base.

Si se cumplen las previsiones, Cajastur, Extremadura, Cantabria y CAM tendrían que volver por separado a pasar por el Banco de España para comprobar su nivel de solvencia. En función de sus necesidades podrían mantenerse solas o buscar alternativas, como una nueva fusión. Fuentes de las tres primeras cajas aseguran que, en principio, no necesitan capital adicional. No es el caso de CAM, cuya situación puede llevarle a su intervención. Hace dos años se produjo la intervención de CCM, ahora en manos de Cajastur, y en mayo del pasado año se intervino Cajasur, ahora en poder de BBK.