La entidad negocia su integración con Unicaja

Dimite Lucas Hernández como director general de Caja Duero-España

La fusión que negocian Caja Duero-España y Unicaja se ha cobrado su primera víctima. El director general de la caja castellana, Lucas Hernández, ha presentado esta tarde su dimisión en el consejo de administración de la entidad, según han confirmado fuentes del consejo de administración. Su renuncia ha causado la sorpresa en el consejo, que se volverá a reunir de forma extraordinaria el jueves para nombrar un sustituto.

Oficina de Unicaja
Oficina de Unicaja

Fuentes del consejo apunta a que el relevo deberá ser un ejecutivo procedente de Caja Duero y que esté además en el actual comité de dirección. Lucas Hernández, que ha asegurado haber cumplido su etapa en la caja ha solicitado voluntariamente su jubilación al consejo, según explica la entidad en una nota. Hernández estuvo negociando recientemente la fusión con Mare Nostrum, un proyecto que no salió adelante ante las preferencias de Caja España-Duero por una unión con Unicaja.

Lucas Hernández accedió a la dirección general de Caja Duero en enero de 2004 y en octubre de 2010 fue elegido por unanimidad director general de Caja España-Caja Duero.

Caja España-Duero y Unicaja han confirmado esta mañana la "firma de un preacuerdo genérico de los presidentes de ambas Instituciones con vistas a un eventual proceso de integración", aunque ambas entidades matizan que no se ha tomado todavía ninguna decisión al respecto. La integración de la entidad andaluza y la castellano-leonesa deberá, en cualquier caso, ser confirmada por los órganos de gobierno de las respectivas cajas. Caja España-Caja Duero celebrará este lunes en León un Consejo de Administración a las 17.30 horas en el que se abordará el futuro de la entidad de ahorros.

Unicaja retomó en las últimas semanas los contactos con Caja España-Duero, un quiebro de última hora en la medida en que la entidad presidida por Braulio Medel había firmado un acuerdo de exclusividad con Banco Mare Nostrum (que forman Cajamurcia, Caixa Penedès, Sa Nostra y Caja Granada).

El grupo Caja España-Duero, que preside Evaristo del Canto, debe reforzar su capital en 463 millones para alcanzar una ratio de capital del 10%, nueva exigencia fijada por el Gobierno el pasado 18 de febrero. La fusión con una caja solvente se había presentado, pues, como una opción preferible a acudir al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) o a dar entrada en condiciones excesivamente ventajosas a algún inversor privado.

Caja España-Duero mantuvo contactos con Unicaja antes de aproximarse a BMN pero, según comentaban la semana pasada fuentes del sector, las duras condiciones de la entidad malagueña hicieron preferible negociar con BMN. Además la falta de un acuerdo sobre la ubicación de la sede social fue otro de los motivos de discordia.

Unicaja es una de las entidades de ahorro más solventes, pero su papel en la actual ola de fusiones ha sido secundario hasta la fecha. Solo ha absorbido a Caja de Jaén. Sus pujas por Caja Castilla-La Mancha (CCM) y Cajasur resultaron fallidas.

El acuerdo entre ambas entidades está basado en la creación de un banco. Medel asumiría el cargo de presidente mientra que Del Canto sería el consejero delegado. En lo referente a la representación, se calcula que Caja España y Caja Duero ostente un 35%, dejando el 65% a Unicaja.

Las cajas disponen hasta el 28 de marzo para llegar a un acuerdo concreto.