Diario de abordo

La volatilidad domina los mercados

Esta semana ha sido de película, desgraciadamente. No hemos estado tan pegados a los ticker de noticias desde el 11-M o el 11-S... el 11-M otra vez, otra desgracia. Terremoto en Japón, con tsunami incluido. Al principio, los mercados no decían nada sobre el efecto que tendría esta devastación en el resto del planeta, y más sabiendo lo dependientes que somos de su tecnología. Poco a poco el mercado se fue enterando de la realidad y encontró la excusa perfecta para eliminar la sobrecompra.

En ese momento todo quedó eclipsado, incluyendo el conflicto en Oriente Próximo. El desastre de Japón hizo bajar el crudo y las materias primas, pensando en una repercusión mundial que frenaría el crecimiento.

La semana fue pasando entre susto y susto provocado por titular y titular de lo que pasaba dentro de Fukushima y sus reactores dañados, pero justo a tiempo, cuando algunos índices y súper sectores llegaron a la media de 200 sesiones, Japón cesó de generar titulares tremendistas, y ya se empezó a hablar de oportunidad de compra. El mercado se puso a esperar. Faltaba algo, una señal, y apareció; unos buenos comentarios de FedEx sobre el futuro que animaron muchísimo por ser considerada junto con UPS como termómetro de la economía. Entre que subo y no subo, llegaron los vencimientos.

El viernes nos despertamos con el yen bajando mucho, y es que el G-7 había intervenido para estabilizar la moneda, cosa que gustó al Nikkei, y de rebote al mercado general.

Con esto de fondo, la apertura era claramente al alza y así ha sido, mientras esperamos al final del vencimiento. Mucha tensión en ese momento, porque no se sabía qué podía pasar con la tensión mundial que hay en este momento. Algo de presión bajista nos ha aparecido cuando China ha anunciado una subida de requerimientos en las reservas bancarias de 50 puntos básicos.

La ONU ya daba permiso para acciones militares sobre el cielo de Libia. Todos los mandatarios se han puesto a detallar lo que van a aportar, desde bases, aviones de reconocimiento y combate, portaaviones... y a ver quién es el guapo que queda impasible ante semejante despliegue de poder. Pues Gadafi tampoco. No ha pasado mucho tiempo hasta que ha decretado un cese de actividades militares y de pedir hablar con las partes. El mercado ha reaccionado al alza y el crudo a la baja, con la esperanza de que se abra un tiempo de tranquilidad. Los mercados aguantaron algo al alza, pero ya han dicho los líderes que solo valen los hechos y no las palabras.

En resumidas cuentas, se está haciendo mucho caso a los titulares para aprovechar y mover el mercado en momentos técnicos importantes, pero eso no es nada cuando la tensión e incertidumbre general es alta. Es vital saber qué pasará el lunes, ya sin la presión de los vencimientos trimestrales. Y lo único cierto, es que la moda que más está presente es la de estar pendiente de los titulares.